vacunación obligatoria

Todos los trabajadores públicos dependientes de la administración federal deberán estar vacunados si quieren seguir manteniendo sus puestos de trabajo. Así de contundente es la orden ejecutiva que el presidente de Estados Unidos Joe Biden va a anunciar este jueves y que se incluye en un paquete de medidas para impulsarla inmunización en el país, que ya supera al 70% de la población.

La orden ejecutiva afecta a más de 2,5 millones de funcionarios federales y es taxativa: vacunarse será obligatorio para los empleados federales que ya no podrán esquivar la inmunización presentando test covid negativos, como hasta ahora.

La obligatoriedad se extiende también a aquellos empleados que operen en subcontratas y que mantengan contacto profesional con la Administración Federal. Entre los departamentos afectados están el Departamento de Defensa, el de Asuntos de Veteranos o los distintos departamentos de Salud Pública.

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Además, se espera que Biden también anuncie la obligatoriedad de la vacunación para empresas de más de cien empleados o en su caso, que se los trabajadores se sometan a pruebas PCR semanales. La medida afectaría a más de 80 millones de trabajadores del sector privado.

Seis pilares de lucha contra la covid

La Administración Biden ha insistido en que deber actuar como un modelo para las compañías del país y por eso conmina a las grandes corporaciones a imponer la obligatoriedad de la vacunación.

La obligatoriedad de la inmunización forma parte de un plan anticovid más amplio que se sustenta en seis pilares para combinan salud y economía: vacunar a los no vacunados, comenzar con las dosis de refuerzo a las personas físicamente más vulnerables, mantener las escuelas abiertas, aumentar el número de pruebas PCR y antígenos, garantizar la recuperación económica y mejorar la protección de los enfermos de covid.

Un impulso al su mandato

El impulso de Biden a la lucha contra la pandemia se produce en un momento crítico de su mandato y con su popularidad muy dañada por la caótica retirada de las tropas de Afganistán y por los efectos de la variante delta del coronavirus en la economía norteamericana.

La aceptación popular sobre su estrategia anti-covid también está siendo cuestionada. El último sondeo de ABC News/Washington Post del mes de agosto, señalaba que un 52% de los encuestados aprobaba la gestión sanitaria de la Administración Biden, diez puntos por debajo de la aceptación expresada en junio. En cualquier caso, quienes aprueban su gestión siguen superando a quienes la suspenden.