Sofía Álvarez

Cerca de tres meses después de que lo hiciera Pablo Díaz y sin casi previo aviso por parte de la cadena, este lunes Sofía Álvarez ha ganado los 466.000 euros del bote de Pasapalabra (Antena 3).

Álvarez se impuso a su rival, Marco Antonio, después de más de 60 emisiones del formato al completar las 25 palabras del rosco con su respuesta a la letra “H”. La pregunta era el apellido del compositor autor de la banda sonora de la película El hombre que vendió su alma, a lo que Álvarez respondió Hermman. Roberto Leal reaccionó con un efusivo ”¡Sí!”. 

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La concursante no pudo evitar las lágrimas al conocer que su respuesta, en la que inicialmente no confiaba, era la correcta. Tras ganar el bote, lo primero que quiso hacer es hablar con sus hijos, Íñigo, de 24 años, e Irati, de 28, por los que se presentó al programa “para abrirles oportunidades”. “Es imposible estar más orgulloso”, dijo su hijo visiblemente emocionado, quien recalcó “todo lo que ha estudiado” su madre. “No os lo imagináis”, señaló.

“Prepárate que voy a verte a Londres”, le dijo a su hija, residente en la capital británica. “No puedo pensar en alguien que se lo merezca más que tú”, respondió la joven.

En una serie de historias en su cuenta de Instagram, Álvarez ha contado que ha vivido el momento junto a unos amigos y sus hijos —con su hija conectada por videollamada— con muchos “nervios” y “emoción”. “Me ha costado mucho guardar el secreto desde el día 2 (en el que se grabó el programa”, ha admitido.

Sin experiencia previa en televisión, Álvarez, de 55 años, es natural de Getxo, aunque reside en Bilbao, es psiquiatra en el Hospital de Basurto y fue elegida en 2017 presidenta de la Sociedad Vasco Navarra de Psiquiatría. 

Se define como una mujer “muy curiosa y apasionada por las palabras desde muy pequeña”. De ahí que decidiera presentarse al programa para el que se había preparado estudiando mucho de la mano del clásico diccionario de María Moliner. 

“Respondo con tranquilidad en la prueba, pero la verdad que por dentro no estoy nada tranquila”, confesó sobre el rosco en el programa y admitió que cuando empezó a concursar no se preparaba las pruebas anteriores y se dio cuenta que esto le perjudicaba al tener menos segundos.

Está comprometida con la juventud, los mayores y las mujeres. Muestra de ello es que en su cuenta de Instagram decidió preguntar a sus seguidores por “mujeres con el pelo rizado que consiguieran grandes logros” tras presentar a la astronauta Sally Ride, la tercera mujer en ir al espacio y la primera norteamericana en hacerlo.

También se ha mostrado comprometida con las personas con discapacidad al lucir en el programa varias camisetas de la asociación FormArte, que busca promover la integración de las personas con discapacidad psíquica e intelectual a través del arte. 

“Admiro a todas las personas comprometidas en hacer nuestra sociedad más inclusiva y apreciar en cada persona todo lo que sí podemos aportar y no lo que nos falta”, dijo con respecto a esta asociación.

En una entrevista con El Correo en 2017, la vizcaína reivindicó que era necesaria una “sociedad comprometida” en un sentido colectivo y que, actualmente, se dejaba llevar por el individualismo. “Con los mayores, con los niños… Desde fuera, parece una sociedad comprometida, pero es muy individualista. Hay mucha gente comprometida con la ecología, con su familia… pero cuando realmente le toca a uno, ese uno se queda solo frente a todos ellos”, declaró.

En esa misma publicación habló de que la “felicidad” es una creación del ser humano y no un concepto evolutivo y que en lugar de buscarla hay que buscar la “paz”. “No es poca cosa trabajar por encontrar un poco de paz, tener la cabeza tranquila como para dormir bien y sentirse a gusto con uno mismo. Una clave es aceptar las cosas como vienen; y hacer lo posible por gozar de una buena salud mental”, sentenció.

Seguramente, a partir de ahora, los 644.000 euros que va a utilizar para “descansar” y para sus hijos ayuden a Álvarez a lograr esa tranquilidad.