Cumbre de Glasgow

Con un día de retraso y negociaciones hasta última hora, la cumbre de Glasgow culmina con un acuerdo que reconoce el fracaso de la acción climática hasta la fecha, destaca la urgencia de actuar en esta “década decisiva” y contiene avances importantes, pero aún alejados de losobjetivos que marca la ciencia.

El recién nacido Pacto del Clima de Glasgow reclama a los países “revisar y reforzar” sus compromisos de reducción de emisiones antes del final del año que viene para no superar un aumento de la temperatura media global de 1,5 ºC, la meta fijada en el Acuerdo de París para no provocar un cambio climático “catastrófico” para la especie humana.

Se trata de un avance respecto a lo que venía ocurriendo hasta ahora: en París los países aprobaron presentar planes de reducción de emisiones cada cinco años. Ahora se pide a los países ser más ambiciosos en un solo año y actualizar sus compromisos antes de la cumbre de 2022, que se celebrará en Egipto. La ONU además hará un resumen anual -y no cada lustro- de lo que suponen los avances de los países.

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A pesar de las reticencias hasta el último momento de países como India o Australia, el texto final mantiene la inédita referencia a los combustibles fósiles, que no habían aparecido nunca en un acuerdo de una COP, aunque se ha matizado el contenido de este artículo respecto a los anteriores borradores. Se reclama a los países “reducir” el uso del carbón y poner fin a las ayudas a los “combustibles fósiles ineficientes”.

Maniobra sorpresa de India para aguar la mención al carbón

A última hora, cuando comenzaba un plenario de cierre que se esperaba que fuera un mero trámite, India ha introducido el cambio de “abandonar” el carbón (phase-out) por “reducir” (phase-down) al uso de este material, del que depende el país para abastecerse energéticamente. Suiza o la Unión Europea han criticado duramente esta modificación, que llega después de varios cambios a lo largo de las negociaciones.

En una primera versión, el texto era más claro: tan solo se pedía el “fin del carbón y las ayudas a los combustibles fósiles”, pero las presiones de Arabia Saudí y los principales productores de petróleo y carbón llevaron a una redacción más descafeinada. Finalmente, la última propuesta de India ha llevado a rebajar aún más el tono, lo que han aceptado las partes a regañadientes.

Para alivio de los negociadores occidentales, Riad ha estado “desaparecida” en los últimos compases de la cumbre, Moscú se ha mostrado “positiva” y Australia ha dado su brazo a torcer, apuntan fuentes de la negociación. No ha ocurrido lo mismo, sin embargo, con India, que se ha mostrado tenaz hasta última hora para que se mantuviera su modificación.

El presidente de la COP, el habitualmente flemático Alok Sharma, ha pedido disculpas visiblemente emocionado por lo ocurrido en el último minuto. Ha mostrado su “profunda decepción” por la maniobra de Delhi, que ha condicionado un final de cumbre agridulce, y ha admitido que el acuerdo es “imperfecto”. “Me hubiera gustado que hubiéramos mantenido la mención original al carbón”, ha admtido.

“Es irónico que cuando intentamos cambiar las medidas de reparación hace cuatro días nos dijeron que se trataba de un cambio de última hora, pero ahora se modifica el acuerdo al que habíamos llegado en las últimas dos horas”, ha denunciado el delegado de Fiji, una isla gravemente afectada por la subida del nivel del mar.

Fuentes de la delegación española también se han mostrado críticas con el mensaje rebajado. “Los cambios relativos a las menciones sobre la salida del carbón no son nuestra opción preferida. Creemos que debemos eliminar, y no solo reducir, el carbón”, han señalado.

La vicepresidenta tercera del Gobierno y negociadora en Glasgow, Teresa Ribera, ha celebrado, en cambio, que lo acordado en Glasgow crea mecanismos que “nos permitan asegurar que el incremento de la temperatura se mantiene dentro de los límites de riesgo acordados en París”, ha apuntado en un encuentro con los medios en un receso de la negociación

Los ecologistas celebran que aparezca al carbón en un acuerdo “insuficiente”

“Es acuerdo totalmente insuficiente en cuanto al reto de que tenemos por delante que reducir las emisiones de forma drástica esta década. Y estamos muy lejos de eso”, ha lamentado a RTVE.esDavid Howell, responsable de Clima y Energía en SEO Birdlife y un veterano observador de estas cumbres.

Denuncia también que no “hay tampoco avances en financiación o en compensación a las pérdidas”, por lo que asegura que habrá que “avanzar más rápido” de aquí a la cumbre de Egipto.

Para Greenpeace, el acuerdo es “débil y el acuerdo y el objetivo de mantener con vida el aumento de 1,5 grados apenas sigue con vida, pero se ha enviado la señal de que la era del carbón está terminando y eso es importante”, según la directora ejecutiva de la organización ambientalista, Jennifer Morgan.

“Aunque el acuerdo reconoce la necesidad de reducir las emisiones en esta década, esos compromisos se han dejado para el año que viene. Los jóvenes que han llegado a la edad adulta en una crisis climática no tolerarán muchos más resultados como este. ¿Por qué deberían hacerlo si están luchando por su futuro?”, ha añadido, según un comunicado de la organización.

Se culmina el Acuerdo de París

El objetivo principal de esta cumbre era terminar de cerrar la letra pequeña del Acuerdo de París para que pudiera estar plenamente operativo. Por ello tenía que aprobar el reglamento que quedaba pendiente y más específicamente, el artículo 6 sobre los mercados de emisiones de dióxido de carbono.

Aunque en Glasgow no se ha decidido la implementación completa del mercado global de emisiones previsto en París, sí que se ha avanzado en varios aspectos clave, según ha explicado Ribera. A partir de ahora, habrá unidades -créditos por las toneladas de dióxido de carbono capturadas- que se podrán reflejar en las emisiones de cada país o bien vender en los mercados internacionales, que serán voluntarios.

Sobre el riesgo de que se pueda aplicar una “doble contabilidad que pueda llevar a emisiones infinitas, la vicepresidenta ha señalado que habrá que estar “muy pendientes para mantener un estándar elevado transparencia e integridad ambiental en todos estos procesos mientras avanzan.

Tareas pendientes en financiación climática

Las principales reclamaciones de los países en desarrollo era que los países más ricos cumplieran con su compromiso alcanzado en París para invertir 100.000 millones de dólares al año en apoyar su financiación climática. Ha habido avances a lo largo de la cumbre, y se ha reducido la cantidad necesaria para llegar a esta cifra, pero sigue sin cumplirse a pesar de que tendría que haber entrado en vigor el año pasado.

En el acuerdo, los países se comprometen a “al menos doblar” la financiación destinada a la adaptación al cambio climático en los países vulnerables en 2025 respecto a lo invertido en 2019. 

China y el grupo G77, que reúne a más de 100 países en desarrollo, propusieron la creación de un “mecanismo de Glasgow” que permitiera la compensación por las pérdidas a los países más expuestos al cambio climático. Esta herramienta financiera no ha entrado como tal en el acuerdo, y en su lugar los países se comprometen a discutirlo para implementarlo en los próximos años.

“Los países ricos, y concretamente Estados Unidos, Canadá, Australia y la Unión Europa lo han rechazado, lo que supone que no habrá nada de dinero para la gente que sufre el cambio climático, no solo en los países en desarrollo, sino también en los industrializados”, ha asegurado a RTVE.es Harjeet Singh, consejero delegado de Climate Action Network y observador de las negociaciones.

Este fondo de compensación -o Glasgow loss & damage facility- ha sido uno de los últimos escollos en las negociaciones. Durante la tarde, China y el G77 y el grupo AOSIS, que representa a los pequeños países insulares, especialmente en riesgo por la subida del nivel del mar, han aceptado que no entrara en el acuerdo final, aunque han insistido en que el texto final es “decepcionante”.

Para Singh, así como para muchos grupos ecologistas y observadores, un acuerdo que no incluya un fondo de compensación es un mal acuerdo. “No tiene sentido hablar de mitigación en el futuro cuando hay gente sufriendo ahora”, asegura. “Los países más vulnerables se van de aquí con mucho miedo y mucha alarma por la situación en sus países”, ha añadido por su parte Howell.

“Los países industrializados, como Estados Unidos o la Unión Europea, no quieren reconocer, sobre todo en términos legales, su responsabilidad histórica en un acuerdo multilateral, porque se abriría la puerta a los juicios”, ha añadido. Si hubieran apoyado el “mecanismo de Glasgow”, hubiera llegado ese reconocimientol 

Se reconoce que es necesario “reducir un 45%” las emisiones hasta 2030

El texto final incorpora las últimas conclusiones del informe del panel de expertos del IPCC, que salió a la luz este verano. Reconoce que para limitar el calentamiento global a 1,5 ºC son necesarias “reducciones de emisiones rápidas, profundas, y sostenidas”. Concretamente, esta reducción debe ser del 45% para 2030 respecto a los niveles de 2010. Y reconoce “con mucha preocupación” que en lugar de reducirse a esta velocidad, se estima que crezcan un 13,7% por encima del nivel de ese año.

También se constata que el aumento de la temperatura global ya es de 1,1 grados respecto a niveles preindustriales y que los impactos de este incremento ya “se están sintiendo en todas las regiones” del planeta.

Además, también señala que “los impactos del cambio climático serán mucho menores con un aumento de 1,5 grados comparado con uno de dos grados”. Otra novedad es la invitación al IPCC a presentar sus informes a un cuerpo subsidiario de la COP antes del inicio de la siguiente cumbre.

Un “paso importante pero insuficiente” o el “principio del fin” del cambio climático

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha señalado que lo acordado en Glasgow es “un paso importante, pero no suficiente” y refleja “los intereses, las contradicciones y el estado de la voluntad política en el mundo actual”. “La batalla climática es la lucha de nuestras vidas”, ha asegurado en un vídeo en redes sociales.

Según John Kerry, el enviado especial para el clima de Estados Unidos, “Glasgow no es el final, sino el principio”. El incansable negociador, presente ya en la primera cumbre en 1992, ha resaltado que en esta cumbre “ha aumentado la ambición” que comenzó en París y se ha cementado la acción para una década decisiva. “Tiene la primera mención en la historia al carbón y a los combustibles fósiles”, ha destacado.

El anfitrión, el primer ministro Boris Johnson, también ha celebrado “el primer acuerdo internacional para eliminar el carbón y una hoja de ruta para limitar el calentamiento global a 1,5 grados”. Muy criticado por haber dejado la cumbre en un jet privado, Johnson ha asegurado que Glasgow marca el “principio del fin del cambio climático”.

El presidente de la COP, al que todos los negociadores han felicitado por su trabajo, defiende que “se ha hecho historia en Glasgow”. “Mantenemos al alcance el aumento de 1,5 grados, pero su pulso es débil, y solo sobrevivirá si mantenemos nuestras promesas”, ha aseurado.