deuda española

El Banco Central Europeo (BCE) sigue siendo la principal tabla de salvación de las economías más vulnerables del euro, y la española no es excepción. La deuda pública y corporativa emitida en España tiene como principal comprador al BCE, cuyas tenencias de bonos españoles ya equivalen a más del 50% del PIB de la cuarta economía de la eurozona. 

De esta forma, el ‘rescate’ del BCE a la economía española ya roza los 400.000 millones, teniendo en cuenta el aumento de la liquidez desplegada desde febrero de 2020, antes del covid, y el pasado mes de octubre, según las estadísticas del Banco de España, actualizadas este viernes. 

Foto: Christine Lagarde, presidenta del BCE. (EFE/Tiago Petinga)

En total, la dependencia de la economía con la institución presidida por Christine Lagarde es ya de 860.705 millones, un 84% más que antes de la pandemia. Estos números muestran el papel clave del BCE para evitar el colapso de la economía española, facilitando que el Estado y las empresas se endeuden sin aumentar el coste de financiación. 

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Desde el primer momento, aunque con un titubeo inicial de Lagarde cuando dijo que no había objetivo de evitar la fragmentación financiera, teniendo luego que desdecirse, el BCE ha optado por inundar el mercado de liquidez mediante préstamos a tipos de interés de hasta el -1% a la banca y compras de deuda para mantener a raya las primas de riesgo. 

En el primer caso, la deuda de la banca española con el BCE se sitúa en 289.482 millones en octubre, un 122% más que en febrero de 2020, a la espera de una nueva subasta de TLRTO III en diciembre. Bloomberg calcula que los bancos españoles e italianos se juegan un montante de 2.700 millones en ingresos en función de si estas subastas de liquidez al -1% continuarán después de febrero de 2022. 

Por otro lado, el BCE ha adquirido bonos españoles que han contribuido a engordar su balance. La autoridad monetaria ya tiene 571.223 millones de deuda española, un 70% más que antes del covid. Esta cifra equivale ya a más del 50% del PIB de la economía española, y representa un 12,8% de la deuda total que tiene el BCE en balance, pese a que el PIB español supone el 9,8% en la eurozona. 

El peso es similar en el aumento experimentado durante el covid. El incremento de la suma de deuda pública y privada emitida en España ha sido de 234.784, mientras que el agregado de deuda europea que tiene el BCE se ha elevado en 1,87 billones (millones de millones). Así, las compras de deuda española han supuesto durante la pandemia el 12,6%

El Tesoro ha realizado colocaciones de deuda que han elevado el endeudamiento público en 30 puntos básicos, hasta el 125% del PIB

Estos números muestran que el BCE ha sostenido a la economía española. El Tesoro ha realizado colocaciones de deuda que han elevado el endeudamiento público en 30 puntos básicos, hasta el 125% del PIB. Sin embargo, en este año y medio el bono a 10 años ha cotizado entre el 0% y el 0,7%

España puede endeudarse más y, sin embargo, reducir el pago de intereses, algo que se acelerará con los vencimientos de bonos emitidos hace 10 años, con tipos de interés superiores al 5%. El tipo de interés medio de la deuda del Estado ha caído por debajo del 1,7%, frente al 1,86% de hace un año. En los presupuestos, Hacienda ha estimado un incremento de deuda de 80.000 millones en 2022, pero los gastos en intereses caerán un 4,7%, hasta los 30.223 millones. 

Foto: EC.

La dependencia del BCE para colocar deuda es total. Así lo muestran también los boletines mensuales del Tesoro. En agosto de 2021, según los últimos datos disponibles, el 31,66% de la deuda pública española en circulación estaba en el balance del BCE, frente al 21,4% de febrero de 2020, mientras que el peso de los inversores extranjeros o de la banca continúan en tendencia descendente, hasta el 43,76% y el 13,17% respectivamente. 

Por ello, para España es clave lo que decidan los miembros del Consejo de Gobierno del BCE en Fráncfort el próximo 16 de diciembre, cuando el mercado espera que se anuncien los planes a futuro con las compras de deuda, ya que el programa especial contra los efectos de la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés), dotado de un perímetro de 1,85 billones, expira en marzo de 2022 si no se prorroga. 

En este sentido, la inflación pone en jaque la política monetaria. Los bancos centrales admiten que el repunte de los precios no es tan transitorio como esperaban, pero se escudan en que se debe a motivos puntuales que tenderán a disiparse el año que viene. Para la economía española es vital que la inflación no obligue al BCE a adelantar la retirada de los estímulos, lo que, además, es una de las mayores preocupaciones del mercado.