cotización

El en­fren­ta­miento es total en las pro­puestas que afectan tam­bién a las co­ti­za­ciones

El Gobierno y los agentes so­ciales no han lo­grado al­canzar un preacuerdo du­rante el fin de se­mana pese a los múl­ti­ples con­tactos man­te­nidos por todas las partes sobre el fu­turo de las pen­sio­nes. Se ha­bían dado de plazo hasta este lunes para fijar las normas con las que ga­ran­tizar el fu­turo de las ju­bi­la­cio­nes, pero no ha sido po­si­ble. Se trata del de­no­mi­nado me­ca­nismo de equidad con el que equi­li­brar las cuentas de la Seguridad Social.

Aunque esta nueva propuesta enviada a los agentes sociales por el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, está desvinculada del proyecto de ampliación de los años de cotización para cobrar la pensión, el rechazo rotundo de Unidas Podemos a la propuesta de Escrivá complica el cumplimiento del compromiso.

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En la agenda el Gobierno y los agentes sociales habían fijado la fecha de este lunes 15 de noviembre para llegar a un acuerdo sobre la subida de las cotizaciones a empresarios y trabajadores para mejorar la financiación de las pensiones. Salvo milagro, no habrá acuerdo. El plazo que se habían dado es para poderlo introducir como una enmienda en la ley de reforma de las pensiones que se está tramitando en el Congreso.

Todo se ha complicado mucho más tras publicarse la pasada semana el acuerdo firmado con Bruselas en el que se incluye ampliar los años de cotización para fijar la cuantía de las pensiones futuras, una de las condiciones negociadas con Bruselas para poder recibir las transferencias de los fondos de Cohesión.

Fuentes empresariales advierten a Capitalmadrid.com de que esta no es la cuestión que se trata de acordar hoy. Pero algunos apartados del documento hecho público la semana pasada, conocido como Acuerdos operativos (Operational Arrangements), en el que se detalla cómo se medirá el cumplimiento de cada condición impuesta para recibir las transferencias comunitarias, ha venido a suponer un nuevo escollo en la negociación.

Podemos se sube por las paredes

Los líderes de Unidas Podemos han sido tajantes. La ministra de Derechos Sociales y secretaria General de UP, Ione Belarra, garantizaba el pasado viernes que su formación no aceptará recortes en las pensiones ni presentes ni futuras, y añadía que era falso que Europa exigiera una rebaja.

Las palabras de Belarra contrastan con el documento firmado entre La Comisión y el Gobierno en el que España se compromete a extender, así lo indica expresamente en su versión en inglés, el periodo del cálculo de las pensiones para adaptarlo a las nuevas vidas laborales.

Es cierto que, para llegar a un acuerdo sobre esta materia, hay tiempo de negociación con Bruselas hasta el próximo año. Pero es también cierto que está firmado por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en nombre de España y por el comisarios de Asuntos Económicos y Monetarios, Paolo Gentiloni, en nombre del Ejecutivo comunitario, en las condiciones de los Acuerdos operativos que han permitido a España solicitar un rápido desembolso de los 10.000 millones de euros que está previsto lleguen a Madrid en fechas próximas.

La publicidad de las propuestas complica todo

Aunque estas condiciones quedan al margen de la última propuesta para cerrar el acuerdo del mecanismo de equidad intergeneracional, su difusión no solo no ha facilitado las cosas, sino que las ha complicado mucho más.

Esta nueva disfunción en el Gobierno de coalición de Pedro Sánchez se viene a sumar al rechazo también rotundo que han expresado patronal y sindicatos a la nueva propuesta de subida de las cotizaciones planteada por Escrivá.

Escrivá se ha metido en el ojo de huracán y todos le reprochan la rapidez con la que cambia de criterio. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones había planteado hace unos quince días en la mesa de diálogo con los agentes sociales, subir las cotizaciones sociales hasta el 0,5% durante diez años. Siete días después, el pasado lunes día 8, Escrivá presentaba un nuevo documento en el que elevaba la cifra al 0,6%, distribuida en un 0,4% para las empresas y del 0,2% para el trabajador.

El presidente de la patronal, Antonio Garamendi, no vacilaba en rechazar la eventual subida de las cotizaciones asegurando que no es el momento más adecuado. En el programa ‘Espejo Público’, de Antena 3, precisaba que “no tenemos derecho de veto de nada, pero tenemos el derecho a decir que no nos convence”. Según Garamendi las cotizaciones sociales en España son un 30% más caras que en Europa, a lo que se suma lo que califica como la tormenta perfecta, tras la subida de precios de la energía o los problemas en la cadena de suministros.

También lo ha rechazado el Círculo de Empresarios. Su presidente, Manuel Pérez-Sala, critica la propuesta porque “no va a acabar de solucionar el problema estructural que tiene el sistema de pensiones actual y reitera que España ya cuenta con una de las cotizaciones sociales más altas de la Unión Europea.

Los sindicatos son más comprensivos con la propuesta del Gobierno, aunque no les termina de convencer del todo. Tanto CCOO como UGT consideran que debe ser mejorada, para que se recaude más y sean las empresas las que carguen con más peso en la distribución de esta cotización adicional.

Álvarez se enfrenta a los argumentos de los empresarios y pide no ver la propuesta del Gobierno con dramatismo. Según sus datos, en 1982 las cotizaciones a la Seguridad Social de las empresas estaban en el 32% y ahora se encuentran algo por encima del 28%, con lo que se han reducido cerca de cuatro puntos desde entonces.

Menos comprensible es la inquietud de Pepe Álvarez, expresando su malestar en el Canal 24 horas de TVE por el hecho de que lo que se hable en las mesas de diálogo social se haga público nada más terminarse las reuniones. Según el líder de UGT, el Ministerio de Seguridad Social se equivoca con las formas.

Quizás no solo sea en las formas. Una decisión que va a tener tantas consecuencias en los resultados de las empresas, en los ingresos de los trabajadores, en la evolución de la nueva contratación y por supuesto en el futuro de las pensiones, debería explicarse mejor. Escrivá está obligado a ello. Incluso aunque en las próximas horas no se alcance un acuerdo.

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