regreso del Rey

El de este 24 de diciembre será el octavo discurso de Navidad de Felipe VI desde la abdicación de su padre en junio de 2014 y pocos años se ha visto liberado de la alargada sombra del emérito, bien por las causas que obligaron a ese relevo en la jefatura del Estado o por las distintas revelaciones judiciales en torno a su persona. En definitiva, esos mensajes navideños nunca se han desarrollado en un contexto cómodo para el Rey y 2021 no es una excepción tras las informaciones que apuntaban al deseo de Juan Carlos de regresar a España en breve.

Pero una vez en que se ha cortocircuitado cualquier posibilidad de que vuelva antes del 6 de enero, Moncloa apunta a un discurso sin alusiones al ex jefe del Estado y muy pegada al terreno de la situación económica, social y sanitaria del país con motivo de la pandemia del Covid, que aún continua. 

Si el año pasado apenas se refirió al hecho de que Juan Carlos abandonara España, se viera despojado de la asignación pública que recibía y Don Felipe, además, renunciara para sí y para la infanta Leonor a cualquier herencia de su padre, es muy poco probable que este año, ni siquiera entre líneas, aluda a su delicada situación familiar.

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Felipe VI apuesta por un 2022 «necesariamente mejor»

El discurso de este viernes a las 9 de la noche, ya grabado, no diferirá mucho del que pronunció el pasado día 14 en la celebración del quince aniversario del diario El Economista. Entonces llamó a los ciudadanos a tener confianza en la capacidad de España para «superar las peores adversidades», doblar el pulso a la pandemia y aventurar un 2022 «necesariamente mejor» que este año. Habló de la existencia de momentos de «extraordinaria dificultad», pero hizo una apuesta por tener esperanza en el futuro.

El año pasado apenas hizo una mención, muy de soslayo, a la situación del ex jefe del Estado cuando a afirmó que «los principios morales y éticos que los ciudadanos reclaman de nuestras conductas nos obligan a todos, sin excepciones» y «están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares».

«Así lo he entendido siempre -agregó Don Felipe hace un año- en coherencia con mis convicciones, con la forma de entender mis responsabilidades», de ahí el «espíritu renovador» de su reinado, defendió. Por lo demás, en una intervención que apenas duró 15 minutos, se centró en los efectos sanitarios, económicos y sociales de la pandemia, y doce meses después, no parece que vaya a ser muy distinto con un país afectado por la sexta ola del Covid. 

Sánchez niega que se le esté buscando una residencia oficial a Juan Carlos

Juan Carlos I, que suele hablar a través de su círculo de amigos, dice ser consciente de las dificultades que habría generado a su heredero haber vuelto a España en estas fechas. No sólo por el discurso de Navidad sino también por el de la Pascua Militar el 6 de enero, tan solo un día después de cumplir 84 años.

Pedro Sánchez negó el pasado miércoles durante la sesión de control al Gobierno que se le estuviera buscando al Rey emérito una vivienda de Patrimonio para instalarse a su vuelta de Abu Dabi. 

De hecho, lo más probable es que se quede en el norte de Portugal, cerca de la frontera con Galicia, comunidad donde tiene buenos amigos. A preguntas de la portavoz de la Cup, Mireia Vehí, Sánchez defendió la autonomía de la Fiscalía así como la presunción de inocencia y reconoció los, a su juicio, «esfuerzos de ejemplaridad de la jefatura del Estado».

Sin embargo, tampoco parece previsible que Felipe VI aproveche su discurso navideño para adelantar ninguna nueva medida en pos de la modernización y transparencia de la Casa Real. Ello a pesar de que hace un año, el jefe del Ejecutivo anunció en su balance de cumplimiento del pacto de investidura que el Rey tenía una «hoja de ruta» destinada a mejorar la rendición de cuentas de la monarquía, de la que nada se sabe.

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