Aragonès presiona

Covid, catalán y nuevo desafío al Estado. Estos han sido los ingredientes del primer mensaje institucional de Pere Aragonès como presidente de la Generalitat. Un mensaje que el republicano ha trasladado al día de San Esteban -«es más nuestro» argumentan desde Palau, por ser festividad en Cataluña- en el que ha querido desmentir la docilidad frente al Gobierno que le recriminan sus socios de JxCat.

Si la mesa de diálogo con el Gobierno no da frutos, ha advertido Aragonès, su partido se pondrá al frente para «construir una alternativa» a esa negociación. Una negociación de la que ya se han descabalgado Junts y la CUP, y que está en la clave de la ruptura del bloque independentista en la aprobación de los presupuestos catalanes. 

«Tenemos una mayoría sólida, transversal y sostenida en el tiempo» ha argumentado el presidente catalán. Una mayoría «que no acepta ningún bloqueo». Por eso «tenemos que empezar a construir alternativas por si la negociación encalla». Aragonès señala, eso sí, que esa alternativa debe ser «realista» y «aprender del camino hecho», esto es, del referéndum del 1-O y sus consecuencias. 

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Pero ha dejado claro que «no estamos dispuestos a renunciar a la resolución democrática del conflicto político» ni a «renunciar a la independencia de Cataluña». 

Reunión de la mesa en enero

Aragonès ha insistido previamente en que 2022 debe ser el año en que «la negociación con el Estado avance y empiece a dar resultados tangibles». De hecho, Esquerra incluyó en el bloque de condiciones a su sí a los presupuestosuna reunión de la mesa de diálogo este enero. 

Cita en enero que tanto Aragonès como la portavoz del partido, Marta Vilalta, han dado por seguro en las últimas semanas. Desde el PSOE, sin embargo, ponen en sordina las presiones de Esquerra se limitan a fijar el encuentro «a principios de año». 

Aragonès no ha hablado de fechas este domingo, pero ha advertido de que es necesario «ofrecer una respuesta a la amplia mayoría» de catalanes que «saben que la resolución del conflicto pasa por el ejercicio del derecho a la autodeterminación y la amnistía».

La escuela, «núcleo de la nación catalana»

Más allá del proyecto independentista, el conflicto sobre el catalán en la escuela ha centrado el mensaje navideño de Aragonès, pronunciado desde un colegio de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) para dejar claro que ésta es hoy por hoy la principal batalla ideológica del independentismo. 

La escuela, ha asegurado Aragonès, «es sin duda el núcleo de la nación catalana». Una escuela entendida como modelo único centrado en la inmersión lingüística en catalán, que para el presidente catalán es la clave de su «capacidad de cohesión» social. Por este motivo, ha asegurado, «estamos trabajando con toda la energía y la decisión para asegurar que el catalán siga jugando un papel neurálgico en el sistema educativo». 

Aragonès ha ensalzado el modelo de inmersión lingüística desde una localidad con mayoría de castellanohablantes, presentando su colegio con el ejemplo de «la tozudez de padres que querían que sus hijos estudiaran en una escuela pública y en catalán», aunque lo cierto es que hace 40 años la inmersión lingüística no se entendía, ni mucho menos, como un sistema monolingüe. 

«Este colegio tiene el catalán como elemento central. Como lengua vehicular y de encuentro» ha asegurado el presidente catalán. Un papel que a su juicio «tenía sentido hace cuatro décadas» y que «tiene más relevancia en un contexto en el que la diversidad cultural y lingüística no ha dejado de crecer».

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