Vivendi

El Gobierno de Pedro Sánchez ultima la autorización para que el grupo francés Vivendi pueda aumentar su participación en Prisa hasta el 29%, como solicitó formalmente al Ejecutivo el pasado mes de octubre. Según ha podido confirmar THE OBJECTIVE la idea es poder dar el plácet a la operación en las próximas semanas para que lo que se apuran los procesos administrativos.

La rapidez en la autorización -el Gobierno tiene hasta finales de abril para aprobarla- pasa por la necesidad de Vivendi de apuntalar la actual situación del grupo Prisa y comenzar su plan de inversión en la compañía de medios española. Como ya contó este diario, Vivendi prepara 80 millones para inyectar en Prisa mediante una ampliación de capital y así apuntalar la renegociación con la banca del grupo español. 

De hecho, fuentes financieras han indicado a este medio que el acuerdo con la banca está a punto de cerrarse y que es muy probable que se pueda firmar a la vuelta de las fiestas de fin de año. El pacto de refinanciación estaría cerrado, pero solo faltarían acotar detalles técnicos y la redacción de los acuerdos.

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Prisa no se enfrenta a una situación de insolvencia en el corto plazo ya que su primer gran vencimiento se producirá en el año 2023, cuando deba abonar 147 millones de euros en créditos; y el siguiente llegará en 2025 con 753 millones. Sin embargo, las malas perspectivas de futuro en el sector de la prensa sumado a la caída de la facturación de Cadena SER y las malas perspectivas de El País hacen prever que la compañía tenga problemas para afrontar una deuda global de 855 millones de euros.

Autorización clave

Esta refinanciación iría unida a una ampliación de capital que Prisa lleva semanas estudiando y que tendría dos objetivos. Por un lado, allanar la llegada de la compañía francesa que suscribiría la mayoría de estas nuevas acciones ante la imposibilidad de comprar paquetes a los actuales accionistas; y por otro aportaría liquidez para que el editor de El País pueda realizar algún pago adelantado de su deuda.

Es por ello que la autorización de Moncloa para que Vivendi compre hasta un 29% de Prisa -actualmente tienen el 10%- es una de las piezas claves del plan diseñado por la compañía para lograr la tranquilidad accionarial necesaria y afrontar el mediano plazo con solvencia.

Una autorización que, según ha podido saber este diario, se da por hecha en Moncloa aunque aún deben cerrarse algunos detalles administrativos. La extensión del plazo en el veto del Gobierno para decidir sobre opas en activos estratégicos hasta finales de 2022 -expiraba el 31 de diciembre de 2021- fue visto como un guiño a esta operación, ganando tiempo para asegurarse que llegase a buen puerto.

La relación entre Pedro Sánchez y el presidente francés, Emmanuel Macron, es de suma cordialidad, al mismo tiempo que el principal accionista de Prisa, Amber Capital, considera que la llegada de Vivendi puede dar la solvencia necesaria al proyecto en momentos en que se recupera la economía. 

Procedimiento administrativo

Una llegada amistosa que ya ha sido pactada en sucesivas reuniones sostenidas en el seno del Gobierno entre el propio Pedro Sánchez, representantes de Vivendi y Prisa. Tampoco se espera que se establezcan demasiadas condiciones a esta autorización para dar libertad de acción al grupo francés cuando materialice su inversión ya que Vivendi se ha comprometido a mantener la línea editorial de El País y la Ser, fieles al Gobierno de coalición. 

La operación fue presentada el pasado 25 de octubre ante el Gobierno y requiere un engorroso proceso administrativo. Primero hay que presentar la solicitud a la dirección general de comercio internacional e inversiones del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Luego hay que responder a un cuestionario relatando la operación y sus planes financieros. 

Posteriormente, el caso debe pasar a la Junta de Inversiones Exteriores, con presencia de representantes de varios Ministerios, incluyendo el de Economía. Este organismo elevará un informe al Consejo de Ministros, sobre el que éste tomará una decisión.

Vivendi solo necesitaría 76 millones para cubrir el 20% de Prisa que le faltaría hasta llegar a sus objetivos planteados en octubre. Una operación que no significaría un gran gasto para el grupo francés, que actualmente tiene una amplia liquidez tras vender el 10% del capital de Universal Music Group (UMG) por unos 3.500 millones de euros a Pershing Square Tontine.

Una inyección de capital que -solo con el dinero aportado por Vivendi- permitiría pagar el 10% de lo que adeuda Prisa a la banca y a su principal acreedor, Pimco. Un verdadero balón de oxígeno que ayudaría a que la banca suavizase las condiciones de pago pactadas solo hace un año tras cerrar la venta de Santillana España. También se consolidaría el núcleo de control y decisión de la compañía con Amber (29%), Vivendi (29%) y Telefónica (9,4%) como principales accionistas y gestores.

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