nuevos socios de Gobierno

El primer Gobierno de coalición desde la República llega hoy al ecuador de su mandato. Se cumplen dos años desde que la mayoría de izquierdas en el Congreso otorgara la confianza a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Un Ejecutivo que se fraguó a la segunda intentona, después de que el propio presidente desechara la idea de pactar con el líder de Podemos y tras las dificultades para pactar la estructura gubernamental.

Moncloa llega ahora a la parte final de una legislatura que ha quedado marcada política y socialmente por la pandemia sanitaria. 22 ministros, muchos de ellos con un perfil más político que técnico, tuvieron que enfrentarse al tercer mes de su nombramiento a la paralización total de la actividad económica, a las dramáticas cifras de fallecimientos hasta que los protocolos de actuación, unidos a la vacunación, comenzaron a ser el aliado contra el virus.

Un camino en el que a la par, el Ejecutivo ha tenido que pelear cada norma que quería sacar adelante en el Parlamento con sus socios nacionalistas e independentistas, debido a su debilidad parlamentaria. Para ello, el Ejecutivo ha tenido que ceder en innumerables ocasiones. Desde la política penitenciaria hasta la concesión de indultos.

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Es por ello que hoy, los ciudadanos, de cara a este segundo tiempo político, piden a Pedro Sánchez que busque otros apoyos parlamentarios. Así lo refrenda la encuesta de NC Report para LA RAZÓN, coincidiendo con el segundo aniversario del Gobierno. EL 66,6% de los ciudadanos cree que Moncloa debería mirar al resto de partidos para gobernar, mientras que el 20,8% lo rechaza. Esta es una de las ideas más repetidas, en otra encuesta publicada por este medio, el 64,1% reclamaba a PSOE y PP pactos de Estado. Así, de cara al nuevo curso político, que comenzará este mismo mes con las negociaciones del Gobierno para convencer a sus socios para aprobar la reforma laboral, los ciudadanos advierten a Sánchez de que depende «demasiado» de los partidos independentistas. Así lo cree el 59,9%, frente a un 26,6%.

Quizá son estas algunas de las razones por las cuales la mitad de los encuestados suspende al Gobierno. El 58,8% no aprueba su gestión frente a un 29,2%. De la misma manera, tampoco convence su gestión económica, cuestión clave sobre la que desde Moncloa se felicitan y a la que fían la parte final de la legislatura con la llegada de los fondos europeos. El 59,1% pone en cuarentena estas expectativas optimistas, frente a un 28,8% que apoya la gestión.

Nc Report encuesta portada
Nc Report encuesta portada FOTO: T. Nieto

Mientras, sobre la gestión de la pandemia, en un primer momento controlada desde Moncloa tras la articulación de hasta cuatro estados de alarma, y después delegada a las comunidades autónomas, los ciudadanos creen en un 55,7% de los casos que no la han planificado bien. Dos años después de la llegada de la Covid, España no cuenta con una herramienta específica para hacer frente al virus y no prevé articularla. Sí respalda al Ejecutivo el 33,1% de los ciudadanos.

No solo la covid ha puesto a prueba a este Gobierno, sino que desde el primer mes socialistas y morados han pugnado por visibilizar sus fuerzas de cara a la opinión pública. Atrás quedan las confrontaciones entre ambos a la hora de impulsar leyes desde la mesa del Consejo de Ministros, como es el caso de la ley del «solo sí es sí» del Ministerio de Igualdad, la ley Trans o de la ley de Vivienda, condición sine qua non para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Al fin y al cabo, luchas por el poder entre ambas cuotas que llevan a la sociedad a contestar sin ambages en un 76,8% de los casos que las disputas internas entre PSOE y Unidas Podemos afectan a la imagen de gestión del Gobierno. La tensión de puertas para dentro en Moncloa pareció cesar tras la salida de Pablo Iglesias. Sin embargo, esta percepción de calma que si notaron, al principio, los socialistas, no ha sido percibida así por la sociedad. Solo un 36,1% cree que ha cambiado el Gobierno desde entonces.

A pesar del ruido interno que rodea al Gobierno, la mitad de los encuestados confía en que PSOE y Unidas Podemos concluyan la legislatura sin llegar a la ruptura. El 56,1% lo respalda frente a un 32,5% que lo ve difícil. De igual manera, los ciudadanos no ven peligro de que Sánchez pueda pulsar el botón rojo y adelantar elecciones. Es, de hecho, uno de los extremos que el Ejecutivo rechaza con el fin de terminar su mandato ejecutando la totalidad de los fondos europeos y consolidar la recuperación, como aval a su gestión de cara a las próximas elecciones. El 43,5% cree que Sánchez debería adelantar elecciones, pero el 46,4% no lo quiere.

De cara a las próximas generales y ante la prospección pública y política que ha adquirido la vicepresidenta Yolanda Díaz, todavía bajo la incógnita sobre cómo se materializará el proyecto político que desplegará, la ciudadanía no cree que sea un factor de peligro para Sánchez, a pesar de que sí existe ese temor dentro del PSOE. El 44,2% sí considera que puede suponer una advertencia, mientras que el 43,6 no lo ve así.

Uno de los deberes que pone la ciudadanía a Sánchez –a la que ha hecho oídos sordos a pesar de las exigencias de la oposición– es la de reducir la masa ministerial. Un 76,5% cree que debería adelgazar esta estructura y adecuarse a los estándar europeos.

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