Sánchez presume

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha llegado al ecuador de la legislatura con los presupuestos aprobados por una mayoría, superior a la de su investidura, pero muy lejos de ser cómoda ni fácil de manejar, y menos en un año electoral. La pandemia ha marcado su gestión estos dos años, aunque el presidente subraya que ha servido para impulsar su agenda de reformas en un marco de creciente tensión.

En su intervención ante el Comité Federal del PSOE, justo dos años después de su investidura en el Congreso de los Diputados, Sánchez ha hecho referencia precisamente al segundo aniversario del primer Gobierno de coalición y ha enumerado lo que estima sus principales logros, avances y cumplimientos.

Gestión y leyes

Por ejemplo, las nuevas leyes Educativa, de Cambio Climático, de Vivienda, Concursal, la de Cadena Alimentaria, la de Eutanasia, la Ley contra la Pobreza Infantil, la de Ciencia, y la Estrategia de Salud Mental, además de jactarse, una vez más, de que España ha sido el primer país de la UE en recibir la primera remesa de los fondos europeos ‘Next Generation’. También ha presumido una vez más de los datos de empleo.

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Instalado en la mentira

Para el principal partido de la oposición, el Partido Popular, estos dos años de legislatura no pueden ser más negativos.Pablo Casado asegura que el de Sánchez es el Gobierno más radical de la historia democrática de España y de toda la Unión Europea. Y le acusa de haberse instalado en la mentira.

La vicesecretaria de Organización del Partido Popular, Ana Beltrán, ha pedido este viernes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que “dé un paso atrás y convoque” elecciones generales, después de pasarse dos años “mintiendo a todos y sobre todo”.

Ha dicho Beltrán que “hoy se cumplen dos años de un Gobierno dirigido por el presidente de la mentira”, porque Sánchez “miente constantemente y a todos“. “Dijo que nunca gobernaría con Podemos, que no pactaría con Bildu, que no indultaría a los condenados por el procés y que no iba a dejar a nadie atrás, y nada más lejos de la realidad”, ha afirmado.

Ahora, según ha señalado, tenemos un “Gobierno dirigido por comunistas, populistas, independentistas y por los herederos de ETA”. A su juicio, con el Ejecutivo de Sánchez “no ha mejorado en nada la calidad de vida de los españoles”, mientras que sí ha mejorado la vida de “los independentistas catalanes condenados por sedición, que fueron indultados, y de los presos de la banda terrorista ETA“.

La coalición con Podemos y la pandemia

En aquel momento, cuando fue elegido, no podía imaginar Pedro Sánchez que conmemorar su éxito seria repasar dos años de pandemia, los dos años más difíciles en un siglo que le obligarían a tomar las decisiones más duras como el estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

El Gobierno nacía de una coalición de izquierdas inédita, que se impuso desplegar el llamado escudo social. ERTE y ayudas que apenas llegaban a familias y empresas en medio de una polarización y tensión política crecientes.

Mayoría con Bildu y ERC

Sólo 10 meses después de la investidura, Vox planteaba una moción de censura, aunque destinada al fracaso. No obstante, Santiago Abascal se apuntaría al final el tanto de que el Tribunal Constitucional tumbara el decreto estado de alarma del Gobierno.

Pedro Sánchez apuntala su mayoría con Bildu y ERC. Sus decisiones abren heridas. Normaliza el acercamiento de presos de ETA al País Vasco e indulta a los políticos secesionistas catalanes presos.

Con sus socios, emboca su agenda reformista: Leyes de eutanasia, de memoria histórica y educación, contestadas duramente por la oposición.

La victoria de Ayuso lo cambia todo

La victoria de Isabel Díaz Ayuso en Madrid cambia radicalmente el panorama para el Gobierno. Catapulta las expectativas del PP y provoca la salida de Pablo Iglesias.

Pedro Sánchez remodela profundamente su gabinete. Nuevas caras para un tiempo nuevo. Empresarios y sindicatos sellan con él la reforma laboral y llegan los fondos europeos. Sánchez logra aprobar los presupuestos. Estabilidad, pero aún mucho camino con sus socios, hasta el fin de la legislatura.