suicidio

Pese a que desde hace años es la principal causa de muerte entre policías y guardias civiles, la pandemia ha disparado el suicidio entre los agentes españoles. Según las estadísticas de asociaciones y sindicatos policiales a las que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, 2021 ha sido el año más negro para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En los últimos 12 meses, 17 policías y 17 guardias civiles se han quitado la vida. 

Cifras que suponen un incremento del 34% con respecto a 2020, en el que se registraron 20 casos. No obstante, este aumento porcentual es extensible a los suicidios que se han registrado anualmente en la última década. En base de los datos consultados, desde 2010 a 2020 se contabilizaron 185 suicidios —145 empleando un arma de fuego—, lo que se traducía en que 20 agentes se quitaban la vida de media cada año. El único año en el que la casuística varió fue en 2017, cuando se contaron 28 casos, según las cifras que maneja también la Secretaria de Seguridad, dependiente del Ministerio del Interior. 

La realidad es que la pandemia del Covid-19 ha impactado en la salud mental de millones de ciudadanos. Las muertes, infecciones y restricciones sociales han traído consigo más casos de depresión y ansiedad. Es lo que dice precisamente un nuevo estudio publicado en The Lancet, que evalúa por primera vez el impacto de la pandemia sobre la salud mental en todo el mundo. Esta investigación apunta que, en 2020, se produjeron 53 millones de casos más de depresión y 76 millones adicionales de ansiedad a nivel mundial. 

Publicidad

El aumento de estas enfermedades, no obstante, no se ha dado por igual en todos los países. El estudio pone de relieve que los países con mayores tasas de reinserción y mayores limitaciones de movimiento presentan las peores cifras en cuanto al trastorno depresivo y de ansiedad. Afecciones, explican los expertos, que pueden aumentar los casos de suicidio entre la población. En España, ha habido un incremento del suicidio consumado, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), especialmente entre los más jóvenes. 

Protocolo antisuicidio

Pese a que las cifras presentan un importante incremento de casos en el último año, tanto la Guardia Civil como el Cuerpo Nacional de Policía tienen protocolos de prevención, aunque sí es cierto que tanto asociaciones profesionales como sindicatos policiales reclaman que deben ampliarse. Más aún, tras el aumento de suicidios en 2021. El Instituto Armado cuenta con uno desde el año 2002 que se actualiza periódicamente. El de la Policía Nacional, en cambio, apenas ha cumplido un año. El Ministerio del Interior aprobó su puesta en marcha, cuando ya se habían registrado 160 muertes entre sus agentes en 20 años. 

Una de las principales medidas que incorporó este plan fue la puesta en marcha de un teléfono de atención psicóloga gratuito, confidencial y disponible durante las 24 horas del día durante todo el año para prestar atención inmediata a los que agentes que lo necesiten. No obstante, otros sindicatos policiales, conscientes de esta problemática, como Jupol, tienen su gabinete propio, en el que atienden varios días a la semana vía telefónica a los agentes. 

El protocolo pone el foco en aquellos agentes que hayan protagonizado una tentativa de suicidio así como en los que se enfrentan a «situaciones concretas de estrés durante su trabajo». Respecto a este último caso, cita tres tipos: los que han intervenido en catástrofes, hayan usado su arma o hayan resultado heridos de gravedad; tanto ellos como sus compañeros. El documento también contempla la posibilidad de retirar temporalmente el arma de fuego «oficiales y particulares» a aquellos agentes que, tras una valoración psicofísica, puedan correr riesgo de autolesionarse. 

Además, la Policía Nacional realiza un informe de cada suicidio intentado o consumado, lo que denominan una «autopista psicóloga», para recopilar la máxima información sobre las circunstancias personales por las que estaba pasando el afectado o la afectada en su entorno laboral como extralaboral, y de este modo, poder evitar casos futuros como el estudiado, estableciendo tal vez otro tipo de terapias.

suicidio