ataque de Feijóo

El cara a cara de hoy en el Senado entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, es un examen en el que la puntuación tiene más valor interno para los partidos que consecuencias en la carrera electoral. PSOE y PP son conscientes de ello. Pero, para los socialistas, por ejemplo, el debate tiene una trascendencia singular ya que ven en él una oportunidad de Sánchez para devolver moral a sus tropas, bastante afectadas por la sensación de que no hay Gobierno ni estrategia que pueda dar la vuelta al cambio de ciclo que suele acompañar a crisis económicas graves.

Moncloa, sin embargo, asegura que Sánchez no da por perdida la batalla. Y que la campaña de «empatía» con la calle es solo una primera meta volante en la que el Gobierno apretará su acelerador social, y de gasto, a medida que se aproximen las elecciones autonómicas y municipales de la próxima primavera.

Hoy el líder del PP centrará su ataque en combinar crítica, propuestas y, en la medida de lo posible, intentará dejar la puerta abierta al pacto. Las dos partes saben que, llegados a este punto, no hay margen para el acuerdo, y Feijóo se ha preparado un discurso económico que quiere desmontar el último eslogan de Moncloa con el que venden la idea de que Sánchez es un presidente pegado a la calle.

El Senado, aunque pueda parecer contradictorio con su naturaleza, apaga los ruidos territoriales y de los partidos minoritarios. Hoy solo lucirán Sánchez y Feijóo, y el resto de portavoces quedarán eclipsado por el combate entre los principales representantes del bipartidismo.

Además, la estrategia de los dos líderes coincide en confrontar directamente, contribuyendo a poner sordina a los satélites con los que comparten espacio a derecha y a izquierda.

Feijóo participó ayer en un desayuno informativo de Europa Press y aprovechó el foro para seguir insistiendo en reclamar medidas al Gobierno. Dijo que esta semana enviará a Moncloa un nuevo paquete de propuestas que incluye la explotación de todas las fuentes de energía y ayudar a las empresas para reducir la factura energética.

El debate de hoy tiene como punto del día las medidas de ahorro energético, pero es inevitable que se convierta también en un debate económico general. Al menos la intención del líder de la oposición es jugar el balón en ese terreno.

Ayer Feijóo reclamó al Gobierno que la reducción del IVA del gas al 5 por ciento y sobre la luz se apliquen durante todo el invierno –el Gobierno ya ha dejado la puerta abierta a prorrogar estas rebajas en función de la evolución de los precios.

Como adelantó este domingo en una entrevista en este periódico, Feijóo marcará dos ejes de actuación, el de las familias y también el de las empresas más perjudicadas por esta crisis, con una batería de medidas que abarate directamente la factura de las empresas y proteja el empleo.

Ayer no entró en el contenido de sus propuestas, más allá de enunciar las bases de este nuevo documento que enviará a Moncloa para ganar espacio en el terreno de la alternativa y desmontar el discurso del Ejecutivo de que no está abierta a los pactos.

El Gobierno ha aprovechado algunas intervenciones del líder popular para intentar que se imponga la caricatura de que es un político que falla en el conocimiento profundo de los temas económicos. En ese sentido, en Génova dicen que Feijóo acude al Senado «armado de datos». Tiene asesores externos al partido en los que también se apoya, además del vicesecretario de Economía, Juan Bravo.

Sánchez tiene más experiencia en estos debates. Tiene en sus manos el BOE, que hoy aprovechará precisamente para aprobar una medida, el desempleo para las empleadas de la limpieza, que anunció antes del verano y que la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, dijo que se aprobaría antes de las vacaciones.

En el Senado chocarán dos estilos muy diferentes. Sánchez tendrá que medir hasta dónde lleva su agresividad porque enfrente tiene a un político capaz de lanzar el más duro de los ataques sin perder las formas ni incurrir en el insulto.

La UE como «arma secreta»

El cara a cara de Sánchez con Alberto Núñez Feijóo tendrá un marcado perfil ya preelectoral y en el que, entre otras cosas, confrontarán sus respectivos modelos para afrontar la crisis energética. Fuentes del PSOE aseguran que el presidente «hará mucha pedagogía» y explicará lo que se ha hecho hasta ahora y lo que tienen previsto hacer en las próximas semanas. En este sentido, Sánchez pondrá en valor cómo la Unión Europea está refrendando ahora las medidas decisivas que ha impulsado el Gobierno de España. Durante la sesión en el Senado están seguros de que Feijóo «estará en un posición incómoda» al tener que confrontar ambas propuestas.

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