Concierto de los Rolling Stones

Madrid ha vuelto a rendirse este miércoles a The Rolling Stones, que han arrasado en su concierto en el Wanda Metropolitano, el primero de su gira europea ‘Sixty’, que conmemora los 60 años de existencia de la banda británica.

Más allá de lo que dicta su partida de nacimiento, Mick Jagger, Keith Richards y Ron Wood han completado un concierto vibrante, acorde a su leyenda, en el que los cerca de 55.000 fans que han llenado el estadio del Atlético de Madrid han podido disfrutar de algunos de los grandes clásicos de su repertorio y también de algunas sorpresas.

Poco después de las 22:15, con un cuarto de hora de retraso sobre el horario anunciado y tras las actuaciones de la Vargas Blues Band y Sidonie, las luces del Metropolitano se han apagado y las pantallas han mostrado imágenes de Charlie Watts, batería y miembro fundador de la banda, que falleció en agosto de 2021 -este jueves hubiera cumplido 21 años-, pese a lo cual los Stones decidieron seguir adelante con su gira americana y arrancar este nuevo tour europeo, que concluirá el 31 de julio en Estocolmo tras algo más de una decena de conciertos.

Las pantallas han proyectado imágenes del fallecido Charlie Watts.
Las pantallas han proyectado imágenes del fallecido Charlie Watts. HANS KLAUS TECHT / APA / AFP

«Echamos de menos a Charlie»

Desde la inicial “Street fighting man” hasta la inmortal “(I can’t get no) Satisfaction” con la que ha concluido el recital, la banda ha alcanzado una espectacular comunión con el público asistente, que ha coreado con fuerza los estribillos y ha aplaudido la voluntad de Mick Jagger por comunicarse en castellano. “Sois el mejor público”, les ha asegurado el cantante, que ha mostrado que, pese a los años, su registro vocal se mantiene en la mejor de las formas.

«Es nuestro primer tour por Europa sin Charlie, le echamos mucho de menos«, ha asegurado el vocalista tras interpretar “19th nervous breakdown” y antes de atacar “Sad, sad, sad”, uno de esos temas que todavía parecen nuevos pero cumplen ya más de 30 años.

“Tumblin dice”, uno de los momentos imprescindibles en sus conciertos y con el que Jagger ha conseguido levantar al público en palmas, ha dado paso a una de las sorpresas de la noche, la interpretación por primera vez en directo de “Out of time”, un tema de 1966 que ha sido acogido como si fuera uno de los habituales del repertorio.

“Beast of burden”, elegida por los internautas; “You can’t always get what you want”, con Ron Wood marcándose un espectacular solo en la pasarela; la más reciente “Living in a ghost world”; y una incombustible “Honky tonk women”, han servido para cerrar la primera parte del recital.

El vocalista de The Rolling Stones, Mick Jagger, en el concierto en el Wanda Metropolitano.
El vocalista de The Rolling Stones, Mick Jagger, en el concierto en el Wanda Metropolitano. Ricardo Rubio / Europa Press

Ovación para Keith Richards

Un momento que Mick Jagger ha aprovechado para presentar a la banda, incluyendo a Steve Jordan, sustituto de Charlie Watts a las baquetas. Y también para felicitar a Ron Wood por su 75 cumpleaños con una lluvia de confeti rojo y un “Happy birthday” que ha coreado todo el estadio.

Pero la ovación más sincera y emotiva ha sido para Keith Richards, el viejo bucanero, el creador de decenas de riffs legendarios, el hombre que, contra todo pronóstico, sigue subiéndose a un escenario a sus 78 años y emocionando con sus interpretaciones. “Muchas gracias, me hace muy feliz”, ha dicho Richards antes de relevar a Jagger a la voz e interpretar “Happy” y “Slipping away”.

El ritmo funky de “Miss you” ha hecho botar al estadio y ha permitido a Mick contonearse y bailar en la pasarela central como si fuera un jovenzuelo. El propio Jagger ha arrancado con su armónica una intenso “Midnight rambler” de más de diez minutos de duración que ha sido, sin duda, uno de los momentos centrales del concierto.

Pero cuando Keith Richards ha arrancado el riff de “Start me up” todo el mundo ha sido consciente de que estábamos en la recta final. Para ese momento, por supuesto, guardaban la artillería pesada: “Paint it, black”“Sympathy for the devil” -con el escenario teñido de rojo- y una poderosa “Jumpin’ Jack Flash” con la que se han despedido momentáneamente.

Los Stones han vuelto para regalarnos una inspirada “Gimme shelter” -en el que han mostrado imágenes del bombardeo de Ucrania y la bandera de este país- y, por supuesto, “(I can’t get no) Satisfaction”, un clásico entre los clásicos, el tema perfecto para recordarnos que estamos ante la banda de rock más importante del planeta.

El público les ha despedido con una larga y sentida ovación, conscientes todos de que, este sí, puede ser el último baile. Sin embargo, han sido muchas las ocasiones en las que han dado por muertos a los Rolling Stones que, contra toda lógica, han vuelto a subirse de nuevo a un escenario y ofrecer noches mágicas, como esta de Madrid. ¿Hasta pronto?

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