exceso de endeudamiento

El mensaje que este lunes lanzó el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, sobre la necesidad de control de la política fiscal ha sido interpretado por los expertos consultados por THE OBJECTIVE como una clara advertencia a países de la Unión Europea cuya deuda pública está desbordada y como una alerta de contención al gasto público. 

En este sentido se pronuncia el profesor de Finanzas del Centro de Estudios Financieros (CEF) Juan Fernando Robles«El BCE lo que está pidiendo es una contención del gasto público y, en consecuencia, de la deuda pública».

También el director de Estrategia de la firma de asesoramiento independiente Nextep Finance, Víctor Alvargonzález, interpreta el mensaje de De Guindos en este sentido. «Es totalmente lógico que De Guindos lance este mensaje. Los políticos europeos acuden a la emisión de deuda para solucionar todos los problemas. Ahora querrán hacerlo para solucionar la crisis energética y el estancamiento económico fruto de las sanciones a Rusia».

Abunda Alvargonzález en su argumento, en línea con lo manifestado por Robles, explicando que el endeudamiento desbordado de países como España -en clara advertencia al Gobierno de Pedro Sánchez- preocupa al BCE. 

De hecho, al banco de Fráncfort le suenan especialmente las alarmas, aduce Alvargonzález, habida cuenta de que ahora mismo en Alemania gobierna un coalición que no tiene ningún reparo en elevar el endeudamiento o aceptar que otros Ejecutivos lo hagan, «países, que, como España, no solo no tienen reparo, sino que es básicamente su fórmula general de actuación ante cualquier inconveniente».

Elevar la deuda puede destruir los esfuerzos del BCE

Es muy serio el aviso del BCE, máxime cuando el banco central ha de ocuparse de que su política monetaria restrictiva sea acompañada por una política fiscal coherente. 

En este sentido, el profesor e investigador de la UAH Juan de Lucio, indica a este diario que «el BCE, obligado a una política contractiva, prefiere que la política fiscal acompañe a sus movimientos». 

Con más motivo, explica Robles, en un contexto en que «si las políticas fiscales son expansivas, entran en contradicción con la política monetaria y la esterilizan». En este contexto, cualquier estímulo, por ejemplo, de rebajas fiscales, que incremente el consumo privado -justifica el experto en Finanzas- debe ser compensado con reducciones del gasto público que lo compensen

Razona Robles que si los países actúan contra la política monetaria con expansión del gasto público que incrementen el fardo del endeudamiento público o políticas agresivas de transferencia de rentas al sector privado, lo que estarán haciendo es «boicotear la política monetaria» y colaborar a que la inflación se mantenga durante más tiempo. 

El vicepresidente de Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha sido muy claro este lunes al transmitir, en un acto organizado por el Banco Sabadell, que la política fiscal de los Gobiernos europeos no debe ser expansiva por el efecto que tendría sobre la inflación, contrarrestando los esfuerzos que está realizando la autoridad monetaria subiendo los tipos de interés. 

El Banco de España redunda en el mensaje

Este mismo lunes, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha advertido de que el panorama económico se ha «ensombrecido recientemente por la escalada del conflicto energético» con Rusia, por lo que ha afirmado que el episodio inflacionista «va a ser más intenso y duradero», al tiempo que las perspectivas de crecimiento económico en el área del euro se siguen moderando.

El mensaje de De Cos redunda en el de De Guindos, y es una seria admonición para que los gobiernos colaboren con la política fiscal de modo que canalice el esfuerzo de la artillería monetaria para combatir, quizá, la situación económica más extrema por la dificulta de luchar contra ella: la estanflación. 

El economista jefe de Tressis, Daniel Lacalle, así como el presidente de Freemarket International Consulting, Lorenzo Bernaldo de Quirós, respaldan el mensaje del BCE que De Guindos ha transmitido este lunes en Madrid. 

Lacalle es completamente tajante al respecto: «La política fiscal expansiva perpetúa y enquista la inflación». Y el Gobierno de Pedro Sánchez no ha logrado contener la evolución del IPC por debajo de otro países de la UE, pese a sufrir todos el mismo impacto de la guerra en Ucrania, el coste energético, y los cuellos de botella en las cadenas de suministro. Por su parte, De Quirós reitera que la expansión fiscal «es completamente incompatible con el crecimiento en una estanflación». 

Coherencia de la política fiscal

Desde la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas, su presidente, Antonio Pedraza, refrenda que la expansión fiscal -aumento de gasto y, por ende, de deuda pública- restaría fuerza a la política monetaria emprendida por los bancos centrales. 

Pedraza interpreta también que «suavizar los efectos de esa política, especialmente en países, como España, donde se ha disparado desorbitadamente la recaudación por la inflación, o por impuestos indirectos, y donde se viene dando hasta ahora una congelación seria de la masa salarial, sería algo que considerar».

La deuda pública española roza el 118% del PIB y el gasto público está en récord, superando el 50% de la producción anual del país. Mientras, el poder adquisitivo ha caído un 24% desde que gobierna Sánchez, y la recaudación está en máximos por no haber adaptado Hacienda los tipos impositivos a la inflación. Y, como añade De Lucio, los fondos europeos ya son en sí mismos una política fiscal expansiva.

Captura de Pantalla 2022 09 20 a las 7.23.19

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí