catalanismo de Feijóo

La manifestación que el próximo domingo ha convocado en Barcelona la asociación Escuela de Todos servirá de termómetro de la implicación de los partidos autodenominados «constitucionalistas» en la defensa del uso del castellano en las aulas catalanas y contra las políticas lingüísticas diseñadas por el secesionismo.

Los líderes de CiudadanosInés Arrimadas, y VoxSantiago Abascal, van a acudir a la cita, y sus formaciones se van a rodear en la movilización no sólo de militantes y simpatizantes de Cataluña, sino, también, de otras autonomías, sobre todo de la Comunidad Valenciana. El PP tendrá una implicación menor, en términos relativos, que la de sus rivales de bloque, ya que Alberto Núñez Feijóo no podrá acudir a la manifestación al tener que clausurar la reunión interparlamentaria de su partido, en Toledo. Y, además, los populares no planean apuntalar su presencia con cuadros de otras regiones.

En sustitución de Feijóo acudirá Cuca Gamarra junto a Dolors Montserrat, portavoz de los populares españoles en el Parlamento Europeo y número unoen las quinielas del partido para desembarcar en el PP de Cataluña, bien como candidata a la Alcaldía de Barcelona, bien como dirigente regional. Las acompañará la dirección autonómica del PP y algunos de los parlamentarios con más galones se han ofrecido para acudir.

Al contrario que Vox o Cs, el PP sólo ha convocado a sus afiliados catalanes. El PPC les ha enviado correos electrónicos, y Alejandro Fernández, presidente de los populares de esta comunidad, tuiteó el 5 de septiembre: «El domingo 18 iré a la manifestación de la Asamblea por una Escuela Bilingüe en Cataluña a favor del bilingüismo, para defender los derechos de todos [en mayúsculas en el mensaje] los catalanes y rechazar una Cataluña convertida en un protectorado sin ley (con la complicidad del PSOE)».

Lo que están pidiendo los populares de esta comunidad es que su partido «no parezca dubitativo» en su defensa del español en las aulas. Por eso reclaman una ofensiva nacional de apoyo, a pesar de que el «cónclave interno» de Toledo vaya a eclipsarles.

Hay que remarcar que esta convocatoria de la sociedad civil es importante para el PP no sólo por referirse a una de sus principales banderas políticas, sino, también, porque se produce en un momento en el que en el seno del partido se está produciendo un debate sotto voce sobre el alcance de la apuesta de Feijóo por el «catalanismo».

Debate en el PP

Y, también, porque crecen las voces críticas con la ausencia de una agenda de medidas constitucionalistas claras. Sobre todo, después de que el partido abandonase abruptamente la propuesta de Libro blanco para Cataluña, que se anunció en mayo de 2019 y nunca ha llegado a plasmarse por escrito. «Es cierto que el tema lingüístico es uno de los que genera más debates en el PP. Hay pluralidad de opiniones, pero de momento el modelo lingüístico de Cataluña tiene seis sentencias en contra y el gallego, cero», asegura un dirigente del PP de Cataluña. «Genera mucho más debate el catalanismo que la cuestión lingüística», reconoce.

Éste es el diagnóstico, mucho más acerado que hace un veterano con galones del PP: «Hemos dado tantos tumbos en Cataluña que los nuestros se han liado. Hemos dejado el constitucionalismo en manos de Cs y el voto útil, a Salvador Illa(PSC)». «El catalanismo hay que explicarlo mejor, porque suma» si se ciñe al sentimiento regionalista y no entra en el «marco sentimental que quieren imponer» los independentistas. «No hay que ocupar el espacio de la antigua Convergència, sino el del PSC, que ha dejado vacío el espacio del voto útil por su dependencia [nacional] de ERC», añade.

La semana pasada, en Tarragona, Feijóo fue categórico en un discurso que causó cierta sorpresa entre los cuadros del partido en Cataluña: «El PP defenderá el constitucionalismo catalanista hasta las últimas consecuencias. Vamos a seguir trabajando desde el catalanismo constitucional para volver a la cordialidad social y a la reconstrucción económica e institucional que Cataluña merece».

Entre los barones del PP, cunde la opinión de que el problema es la «ambigüedad» del mensaje, que les recuerda al del PSC que ellos mismos criticaron. Y añaden que lo que debe hacer Feijóo es «explicar mejor cuál es su modelo para Cataluña». «¿Qué es el catalanismo? Si es estar en la inclusión con el resto de España, sin entrar en las derivas nacionalistas irracionales, estamos todos a favor», juzga uno de los presidentes regionales del PP. «Si lo que quiere decir Feijóo es recuperar el seny, un regionalismo cordial como el gallego, puede tener éxito», añade otro dirigente autonómico.

«Hay que ocupar el espacio de quienes salieron a la calle contra del independentismo» el 8 de octubre de 2017, en Barcelona, añade otro dirigente territorial. En ese sentido, Feijóo ha comenzado una operación para reconectar con los principales nodos de poder de la sociedad civil catalana. Su primer acercamiento ha sido con las pymes (Cataluña es la autonomía en la que este colectivo es más numeroso), estrechando lazos y compartiendo propuestas con la patronal Pimec. No en vano, en Génova creen que el discurso de Feijóo «entra mucho mejor» que el de Casado en el amplio espectro empresarial catalán, y quieren explotarlo. No sólo con las apelaciones al «bilingüismo cordial», sino con un pie en la identidad y otro en el pragmatismo gestor.

En Cs quieren que la manifestación por el cumplimiento de las sentencias sobre el uso del castellano en las aulas sirva de revulsivo. «La manifestación y su reivindicación son una prioridad para Ciudadanos y el partido se implicará en lograr la máxima participación sobre todo en Cataluña, pero también en el resto de España», señalan fuentes de Cs.

Ciudadanos estará representada en Barcelona, además de Inés Arrimadas, por Edmundo Bal y líderes autonómicos como los de Aragón y Baleares. En comunidades como Aragón y Valencia se han organizado viajes de afiliados para sumarse a la marcha.

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