El Real Madrid es especial por conseguir hacer normal lo extraordinario. Una noche más, el equipo de Carlo Ancelotti consiguió una remontada imposible, esta vez contra el Sevilla para conseguir 3 puntos de oro en un estadio donde nadie había ganado esta temporada. Tras una primera parte donde había sido completamente superado por el Sevilla, en la segunda el Real Madrid sacó todo el fútbol que lleva dentro para remontar un partido imposible. El encuentro se complicó debido a dos acciones incomprensibles del Madrid. El primer gol vino tras una acción absurda de Militao, que se abrió en la barrera para abrirle hueco a Rakitic, que con su calidad habitual puso el balón a guardar. El gol sentó muy mal a los blancos, que en un nuevo error del central brasileño, permitieron a Lamela anotar el segundo de la noche para el Sevilla FC. Antes de todo eso, hubo una mano dentro del área de Diego Carlos. La acción es involuntaria, pero la mano golpea claramente la pelota. Difícil saber si es penalti con el criterio de manos que hay en el arbitraje español.

El Real Madrid trató de reaccionar sin éxito en el final del primer tiempo. Camavinga tuvo fortuna de no ser expulsado, tras una clara falta que no pitó el colegiado. En el segundo tiempo, Ancelotti sustituyó al francés y metió a Rodrygo, que fue el mejor jugador del partido. Además, el Sevilla metió a Óliver por el “Papu“, y se notó para mal en el juego de los locales.

Los madridistas comenzaron de forma genial la segunda parte, con ocasiones para Benzema y para Rodrygo. La primera la paró Bono, la segunda fue gol. Hay que destacar la jugada de Carvajal para asistir al brasileño. Le entró el miedo al Sevilla y el Madrid, como es habitual, olió la sangre. Militao lo intentó de lejos, pero quien marcaría el empate sería Vinicius JR. De forma surrealista, el árbitro vio mano en el control del brasileño, no solo en directo, sino también tras verlo en el VAR. Sin embargo, ese fallo arbitral no desconectó al Madrid, todo lo contrario. Ancelotti dio entrada a Nacho y Asensio por Modric y Lucas, y los cambios surtieron efecto. Carvajal hizo una fantástica jugada y asistió al propio Nacho para empatar. Con 2-2 a falta de diez minutos para acabar, el desenlace del partido era casi evidente. Jugada de Rodrygo pàra asistir a Benzema, que desató la euforia y le dio los tres puntos a un Real Madrid que tras aguantar los nueve minutos de descuento que decretó Cuadra Fernández está más cerca que nunca del título de Liga. Próxima parada, el Sadar.

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