Germán Agulló

«En el sector del patinete se desechen casi 50.000 baterías al año porque se coge una y se cambia. Estamos hablando de toneladas y toneladas que se pueden reciclar». Es la reflexión que lanza Germán Agulló, consejero delegado de la compañía GDV Mobility, líder en el suministro de recambios para vehículos eléctricos de movilidad personal como motos y patinetes.

A sus 22 años dirige una firma alicantina que aspira a convertirse en un referente no solo en la ciudad, sino en todo el territorio nacional. Nacida en marzo de 2021, a final de ese primer ejercicio ya habían facturado medio millón de euros y arrojaba Ebitda positivo. «Estamos consiguiendo que haya recambio para el vehículo eléctrico», presume orgulloso un día después de su participación en el V Congreso Internacional de Inteligencia Artificial que organizó el pasado lunes El Independiente.

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¿Cuál es el germen de vuestra empresa que os lleva a hacer lo que estáis haciendo?

Lo que nos lleva a montar GDV es la necesidad de poder afrontar el gran reto que es el recambio del vehículo eléctrico. Se tiraban toneladas y toneladas de patinetes porque no había recambios. Nosotros estamos ahora mismo generando ya cientos de miles de piezas que estamos distribuyendo en España y en Europa, y estamos consiguiendo que haya recambio para el vehículo eléctrico. Podemos hablar mucho de coches, pero el que más avanzado está en reparaciones es el patinete. Nuestra empresa, GDV, lo que quiere es que tengas todas las piezas porque por mucho que haya innovación, hay necesidad de repararlo.

¿Con qué problemas os encontráis?

Como no tenemos históricos ni hay prevenciones, es muy, muy complicado averiguar cuántas piezas necesitamos. Para eso tenemos un algoritmo de Inteligencia Artificial que predice el stock, porque lo más importante es que el cliente tenga la pieza. Además, el mes que viene ya sacamos también la posibilidad de que un taller pueda hacer un pedido por voz.

Hablamos de piezas y componentes, ¿pero qué ocurre con las baterías?

El tema de las baterías es muy importante para nosotros. Había una nave de 4.000 motos en Valencia que han sido de sharing pero que ya no tienen uso. Hay algunas que incluso están bien, pero le falta un relé. Es impresionante la cantidad de chatarra que estamos teniendo en la movilidad eléctrica. Y nostros queremos hacer algo a escala, que realmente gestione un volumen. Lo que no puede ser es que en el sector del patinete se desechen casi 50.000 baterías al año. Estamos hablando de toneladas y toneladas que se pueden reciclar. Así que nosotros hemos montado una fábrica de reacondicionamiento que estará lista en unas semanas. Si Huawei necesita para un parque solar en playas, nosotros tendremos celdas de vehículos eléctricos que ya no tienen intensidad suficiente para estos vehículos, pero que sirven como acumuladores. Nuestros principales clientes son las marcas. En 72 horas habremos recogido, reparado y entregado una batería reacondicionada con garantías.

Entonces creemos que la movilidad eléctrica es más sostenible, pero estamos creando problemas como con los vehículos de combustión.

Se está abriendo un mercado clandestino con todo el tema de las baterías, porque a día de hoy se roban muchas baterías de sharing, se montan y luego venden las celdas a talleres que las montan sin ninguna documentación de origen. Nosotros lo que queremos es solventar todo eso. Mi objetivo es que esto desaparezca al final. GDV ha llegado a una red de talleres bastante grande. Directamente trabajamos con 800 distribuidores e indirectamente llegamos a casi 12.000 talleres.

Al margen de las baterías, ¿en qué consiste vuestro funcionamiento?

Tenemos un departamento técnico que lo primero que hace es analizar cada producto, ver la viabilidad, intentar sacar componentes genéricos y luego tener esa pieza. Normalmente casi todo viene importado de fabricantes y luego nosotros aquí sobre todo a través de otros mayoristas llegamos a los talleres. Nosotros somos el mayorista de toda la vida, pero hecho tecnológico.

¿Cómo lograsteis poner la compañía en marcha?

Nos conocíamos de antes, sobre todo los tres fundadores, y nacimos con fondos propios que teníamos, sobre todo mis socios. Somos una empresa que nacimos en marzo de 2021 y en diciembre ya estábamos facturando casi medio millón de euros y dando ebitda positivo. Hemos conseguido siempre, desde el minuto uno, ser una compañía rentable.

¿Cuántos trabajadores tenéis?

Ahora mismo es que estamos fluctuando bastante. Pero directa e indirectamente, estamos en torno a 25 personas.

Cuáles son los planes de futuro de la empresa de aquí a los próximos años.

Queremos ser una empresa referente en Alicante y luego también a nivel nacional. Nuestro objetivo es que todo ese 40% que ahora mismo tiene que reducirse a chatarra, reducirlo a un 2%. Es decir, incluso que podamos llegar a copar la capacidad de la fábrica (medio millón de baterías) y tener que ampliarla de aquí a dos años.

¿Queréis producir aquí vuestros productos también?

Ese es uno de nuestros objetivos, el poder fabricar aquí. Pero tiempo al tiempo… Es bastante ya con lo que estamos teniendo ahora.

¿Se os acumulan los pedidos?

Esta semana estamos de mudanza y nos vamos a una nave de 3.000 metros cuadrados porque no tenemos capacidad. Ahora nuestro principal problema es poder atender la demanda.

A tus 22 años, has sido ya señalado por la revista Forbes. Pero dicen que no eras precisamente un estudiante ejemplar…

Hay muchas veces que la gente se sorprende cuando digo que soy del 2.000. Siempre he sido una persona que quería aportar; no quería ser uno más que estudiase y trabajase de su carrera. Quería decir en un futuro: esto lo he hecho yo. Con 14 años la economía de mi casa era bastante justa y tuve que empezar a trabajar. No he parado de formarme pero con 18 años decidí emprender y fracasé con mi primer proyecto. A la segunda ya pude arreglar todos esos errores. Mis padres son emprendedores también y mis abuelos también. Pero para mí también ha sido muy importante el poder encontrar a mis socios y tener todo ese apoyo para poder mejorar. Lo importante de tener que emprender es luchar por tus ideales, por tus sueños, cueste lo que cueste y sobre todo, poder intentarlo.

¿En qué consistía el proyecto donde fracasaste?

Era un proyecto que nos dedicamos al tema de la distribución, también de recambios de bicicleta convencional, no con vehículo eléctrico. El origen era una marca de bicicletas de carbono personalizada y eso no fue bien. Uno de los problemas que hemos tenido los emprendedores ha sido ponernos orejas de burro y no mirar alrededor. Cuando tú piensas que algo no puede funcionar, pues a lo mejor es cuestión de que no funciona en Alicante y en el resto de España sí. Y no le daba la importancia de escuchar a los demás.

¿Por qué decidís instalaros Alicante y no en Barcelona o Madrid?

En Alicante tenemos todo. Ahora mismo estamos trabajando con mucha gente de fuera y están viniendo a Alicante también por el clima. Una de las ventajas competitivas que tenemos es el precio que podemos ofrecer, pero porque la vida es mucho más barata. Lo más importante en una empresa es el talento y el talento viene a donde tú le ofrezcas condiciones, a donde tú le ofrezcas calidad de vida y una vida económica. Y eso lo tiene Alicante. Nosotros estamos a 300 metros de la playa. Y no nos podemos olvidar de que hay sitios como el distrito digital, con una gran cantidad de empresas de inteligencia artificial que están viniendo aquí a desarrollar. Cada vez hay más talento en ese aspecto aquí en la ciudad.

¿Cuánto estáis facturando?

Ya hemos superado el millón de euros facturados en todo el proyecto. De hecho ya hemos superado los 80.000 euros mensuales de facturación. Nos hemos convertido también en la empresa con el CEO más joven en que haya faltado 1 millón de euros el proyecto.

Germán Agulló

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