nuevo proyecto secreto

Google trabaja en un proyecto secreto que usa el aprendizaje automático para enseñar al código a escribirse, corregirse y actualizarse a sí mismo.

Este proyecto forma parte de un esfuerzo más ambicioso de Google en el campo de la «IA generativa», que utiliza algoritmos para crear imágenesilustracionesmúsicavídeos o código, entre otras cosas. Podría tener profundas implicaciones para el futuro de la empresa y para los desarrolladores que escriben código.

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El proyecto, que nació en la unidad de investigación «X» de Alphabet con el nombre en clave de Pitchfork, se trasladó al grupo de Google Labs este verano, según fuentes conocedoras del asunto. El traslado a Google ha puesto de manifiesto su creciente importancia para los dirigentes. Google Labs persigue apuestas a largo plazo, incluyendo proyectos de realidad virtual y aumentada.

Pitchfork forma parte ahora de un nuevo grupo en Labs denominado equipo de asistencia a desarrolladores de IA, dirigido por Olivia Hatalsky, una veterana empleada de X que trabajó en las Google Glass y en otros proyectos moonshot. Hatalsky, que dirigía Pitchfork en X, se ha trasladado a Labs con la migración de este último verano.

Pitchfork se ha creado para «enseñar a escribir y reescribir el código por sí mismo», según materiales internos vistos por Business Insider. La herramienta está diseñada para aprender estilos de programación y escribir nuevo código basado en esos aprendizajes, según personas familiarizadas con ella y patentes revisadas por Business Insider

«El equipo está trabajando estrechamente con el equipo de investigación. Colaboran en la exploración de diferentes casos de uso para ayudar a los desarrolladores», afirma un portavoz de Google.

El objetivo original de Pitchfork consistía en desarrollar una herramienta que pudiera actualizar el código base del lenguaje de programación Python de Google a una versión más reciente, según ha confirmado un portavoz de Google. «La idea era: ¿cómo podemos pasar de una versión a otra sin necesidad de contratar a todos estos ingenieros de software?», afirma una persona familiarizada con las primeras fases del proyecto.

Con el tiempo, los objetivos del proyecto cambiaron hacia un sistema polivalente que pudiera reducir la necesidad de que los humanos escribieran y actualizaran el código, manteniendo la calidad del mismo. En las ofertas de empleo para X de finales del año pasado, Hatalsky decía que trabajaba en un equipo que «estaba construyendo el futuro de la ingeniería de software».

Los empleados que han hablado con Business Insider lo han hecho a condición de mantener el anonimato porque no están autorizados a hablar con la prensa. Business Insider ha comprobado sus identidades.

El boom de la IA generativa

Google y otras empresas tecnológicas han hecho ya grandes avances en la «IA generativa».

GitHub, que pertenece a Microsoft, lanzó una herramienta llamada Copilot que sugiere fragmentos de código y funciones a medida que los desarrolladores escriben. Los desarrolladores utilizan Copilot para generar hasta el 40% de su código, y GitHub espera que esa cifra se duplique en cinco años, según informó Bloomberg a principios de este mes.

Google está trabajando en otros proyectos de código de IA. Su filial DeepMind tiene un sistema llamado AlphaCode que utiliza la IA para generar código, pero actualmente se centra en la programación competitiva, o en la escritura de programas a un nivel competitivo.

Google también está trabajando en una herramienta similar a Copilot de GitHub que utiliza aprendizaje automático para generar sugerencias de fragmentos de código a medida que los desarrolladores escriben. El director senior de investigación de Google, Douglas Eck, dijo en un evento en Nueva York a principios de este mes que la herramienta había mejorado los tiempos de iteración de código en un 6% entre los empleados de Google que la habían utilizado.

El programa de asistencia a los desarrolladores de IA de Google va más allá, ya que entrena a los sistemas para que hagan más trabajo por sí mismos. El proyecto aún es incipiente, y Google tendrá que tener en cuenta complicadas consideraciones éticas en torno a la formación de estos modelos, como los prejuicios y los posibles problemas de derechos de autor.

A principios de este mes se presentó una demanda colectiva contra GitHub, alegando que la herramienta Copilot cometió «un delito de privacidad de software a una escala sin precedentes» al utilizar la IA para reproducir código abierto, informó The Verge

sundar pichai 2880367

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