El 30 de marzo de 2021, el BOE oficializó la renuncia de Pablo Iglesias a su cartera de vicepresidente para medirse a Isabel Díaz Ayuso en las urnas madrileñas: «Vengo en disponer el cese de don Pablo Iglesias Turrión como vicepresidente segundo del Gobierno, agradeciéndole los servicios prestados», decía aquel real decreto firmado por el Rey Felipe VI.

Un año después de su dimisión, el también exlíder de Podemos ha rentabilizado al máximo su paso por el Gobierno de Pedro Sánchez, laboral y económicamente. A día de hoy, quien fuera socio del presidente acumula una docena de contratos que le garantizan llegar holgadamente a final de mes.

La mayoría los ha suscritos con medios de comunicación de izquierdas y/o separatistas, que se lo rifan para tener en plantel a quien hasta hace unos meses estuvo en el cuadro de mando del Ejecutivo de coalición. Ya lo resumió él mismo en un mitin en Valladolid: «Yo ya no soy político, puedo decir la verdad».El último contrato que le ha autorizado la Oficina de Conflictos de Intereses es con la inmobiliaria Display Connectors S.L., la sociedad editora del diario Público, controlada por el empresario Jaume RouresIglesias es el presentador de un podcast llamado La Base que emitió su primer programa el pasado 31 de enero. El estreno fue sobre el poder mediático, uno de los temas favoritos de Iglesias.

La Oficina de Conflictos de Intereses no le puso pega alguna ni a ése ni a ninguno de los otros 11 contratos, según los datos recogidos en el Portal de la Transparencia. Se trata de un organismo vinculado al Ministerio de Hacienda que vela por que los ex altos cargos no se salten las incompatibilidades previstas en la ley durante los dos años siguientes a su cese.

Durante cuatro meses, Iglesias estuvo cobrando 5.316,42 euros mensuales por cese de alto cargo

Cuando dimitió, Iglesias estuvo recibiendo 5.316,42 euros mensuales en concepto de indemnización por cese de alto cargo: un total de 27.096,59 euros durante los cuatro meses y tres días que duró su proceso de reflexión interna, hasta que volvió a la vida pública y laboral. El ex vicepresidente segundo no está obligado a detallar a la Oficina cuánto cobra de cada uno.

Entre los últimos acuerdos figura también un contrato con la cadena autonómica catalana TV3 para el programa Planta Baixa. Ser tertuliano se ha convertido en su principal ocupación tras abandonar el Consejo de Ministros.

Las colaboraciones del exvicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030 traspasan fronteras, porque también ha fichado recientemente por la televisión argentina CN5, vinculada al kirchnerismo. Cabe recordar que el antiguo jefe de Gabinete de Iglesias, el argentino Pablo Gentili, dejó en diciembre de 2019 España para fichar por el Gobierno de Alberto Fernández y  Cristina Kirchnercomo secretario de Estado de Educación (ya no lo es).

Entre los empleadores recientes de Iglesias aparece una sorpresa: la CEOE de Antonio Garamendi. El ex político participó a finales de enero en un curso de liderazgo público organizado por la patronal –que tanto ha demonizado–, por el que también han desfilado estos meses desde Mariano Rajoy a José Luis Ábalos, pasando por Iván RedondoAlbert Rivera y Josep Piqué, entre otros.

En este 2022 también ha empezado a trabajar para la Fundación Hamilton College, una universidad estadounidense que organiza estancias en España para sus alumnos. Solo la matrícula cuesta 62.000 dólares, algo más de 57.000 euros, según la información suministrada por el centro en su página web.

Los siete primeros

A estos cinco contratos suscritos por Iglesias este año se suman los siete que ya firmó el año pasado. Uno con la Cadena SER, donde cada lunes participa en una tertulia junto a la ex vicepresidenta Carmen Calvo y al ex ministro José Manuel García-Margallo en el programa Hora 25. Otro en la emisora catalana RAC1, abiertamente independentista.

La tertulia de la SER en la que participa Iglesias
La tertulia de la SER en la que participa Iglesias

También trabaja para el periódico Ara, del mismo corte. Hace unos días opinó en este último medio, cuando le preguntaron quién manda en España: «Los propietarios de los medios de comunicación, que están en manos de banqueros, fondos de inversión y capital extranjero, tienen mucho más poder que cualquier presidente. ¿Quién manda más, Vicente Vallés o el presidente del PP? Ya vimos lo que le pasó a Pablo Casado. En 48 horas la derecha mediática lo tiró por la ventana de Génova».

Al Ara catalán se suma el Gara vasco, de línea abertzale. En sus páginas escribe un artículo al mes. En el último se quejaba de los medios, otra vez: «Con la guerra, la confusión crece, los cobardes disimulan su miedo tras las banderas del discurso aceptable para los poderes mediáticos y la doctrina del shock empuja».

Completan la lista la revista Contexto, en la que escribe semanalmente cosas como ésta: «Tenemos una derecha política delincuente, podrida de corrupción, una derecha mediática que miente… Y frente a eso, los genios de la estrategia nos cuentan que lo inteligente es acercarse al líder del PP, que es de centro porque ha bajado los decibelios».

Y, por último, la Internet Interdisciplinary Institute, un centro de investigación de la Universitat Oberta de Catalunya para el que Iglesias trabaja como investigador desde el inicio del curso; y la Fundación Instituto 25 de mayo para la Democracia, esta última de Podemos.

Todos los trabajos de Pablo Iglesias

  • Display Connectors S.L. (editora de Público)
  • TV3, programa Planta Baixa
  • ​Canal argentino CN5
  • Fundación Hamilton Academic Year in Spain 
  • CEOE, curso de liderazgo
  • Fundación Instituto 25 de mayo para la Democracia
  • Cadena SER
  • Revista Contexto
  • Periódico ARA
  • Periódico Gara
  • Cadena RAC1
  • Centro de Investigación Internet Interdisciplinary Institute de la Universitat Oberta de Catalunya

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí