intervención del ejercito

El bolsonarismo lleva sus movilizaciones a las puertas de los cuarteles brasileños, con concentraciones en las grandes ciudades del país como Sao Paulo, Río de Janeiro, o Brasilia, la capital. 

Exigen una «intervención militar» contra la victoria del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva en las presidenciales. Se trata de militantes y simpatizantes de grupos de la ultraderecha que apoyan al actual presidente, Jair Bolsonaro, convocados por las redes sociales.

Desde que se confirmó la victoria de Lula da Silva, la situación es tensa en los feudos del bolsonarismo.

Además de multiplicarse los llamamientos a la intervención de las Fuerzas Armadas, son muchos los camioneros que continúan bloqueando carreteras por todo el país. 

Todavía este miércoles, los manifestantes mantenían 167 barricadas frente a las 500 que hubo durante la jornada del lunes. No obstante, es una muestra de que la protesta de los camioneros ha perdido intensidad desde que el ultraderechista, Jair Bolsonaro, proclamara el respeto al mandato de la Constitución, y autorizara el inicio del proceso de transición con el equipo del futuro presidente.

Bolsonaro guardó silencio durante 45 horas, hasta admitir implícitamente su derrota, en unos comicios que han mantenido en vilo a todo el país, y en los que el izquierdista Lula da Silva terminó imponiéndose en la segunda vuelta por un estrecho margen de apenas el 1,8% de los votos.

Bolsonaro pide a sus partidarios que se retiren de las carreteras

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ha pedido este miércoles a los camioneros que aún bloquean carreteras en protesta contra la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva que depongan sus manifestaciones y respeten «el derecho de ir y venir».

En un video divulgado en sus redes sociales, Bolsonaro ha evitado criticar otras protestas, como las ocurridas este mismo miércoles a las puertas de decenas de cuarteles del país y en las que sus simpatizantes exigieron una «intervención militar» que impida la investidura de Lula, prevista para el próximo 1 de enero.

«Liberen las carreteras», ha pedido el líder de la ultraderecha, quien acotó que el movimiento que le respalda no puede «perder su legitimidad».

Sin embargo, ha señalado que «otras manifestaciones que está habiendo en todo Brasil, en las plazas, son parte del juego democrático».

«A lo largo de este tiempo al frente de la Presidencia colaboré para que resurja el sentimiento patriótico, el amor a la Patria y a los colores verde y amarillo de la bandera, la defensa de la familia y la libertad» y «no podemos alejarnos de eso», ha indicado.

También, en aparente alusión a su derrota en las urnas, ha declarado que está «triste y rabioso», pero afirmó que es «necesario mantener la cabeza en su lugar».

Los bloqueos perdieron fuerza

Los bloqueos en las carreteras por parte de camioneros de la ultraderecha que apoya a Bolsonaro comenzaron la madrugada del pasado lunes, unas horas después de que se confirmase la victoria de Lula en las elecciones, por una diferencia de escasos 1,8 puntos.

El movimiento perdió fuerza este miércoles, un día después de que el mandatario reconoció su derrota, tras 44 horas de silencio, y determinó la apertura del proceso de transición con el equipo de Lula, previsto para este jueves.

Según las últimas informaciones de la Policía de Carreteras, aún había un centenar de puntos de protestas de camioneros en 15 de los 27 estados del país, aunque en su mayoría eran bloqueos «parciales», que obstaculizaban, pero no impedían el tránsito de vehículos.

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