40 cámaras

El ministro del Interior está intentando detener a toda costa la polémica política suscitada por la emisión de un reportaje de la BBC que cuestiona la versión oficial que desde el principio dio Fernando Grande-Marlaska sobre la tragedia ocurrida en la valla de Melilla el pasado 24 de junio.

Las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad junto al paso fronterizo del Barrio Chino, por donde se produjo la avalancha, se han convertido en un elemento clave. Hasta ahora solo obran en poder de la Unidad de Extranjería de la Fiscalía General del Estado, que abrió una investigación en junio, pero el ministro ha accedido a enseñárselas a los diputados de la Comisión de Interior del Congreso.

Todo con tal de evitar la apertura de una comisión de investigación solicitada por Unidas Podemos, ERC, Bildu y Compromís de la que a Grande-Marlaska solo puede librarle el voto del PP. Lo que menos pretenden los populares es un juicio político de la izquierda y los independentistas a la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Pero, ¿qué grabaron esas cámaras? El Debate ha accedido a los planos y la documentación del Ministerio del Interior acerca del circuito cerrado de televisión que la Guardia Civil tiene instalado en la frontera de Melilla con Marruecos, que se extiende a lo largo de 10 kilómetros entre los Cortados de Aguadú y el Dique Sur. Con cuatro pasos fronterizos: Mariguari, el Barrio Chino (el peor de todos, el más desprotegido), Farhana y Beni-Enzar y 18 torretas de vigilancia.

En total, a lo largo de ese recorrido hay dispuestas 42 cámaras tipo domo exterior (las que tienen una cúpula de vidrio que contiene una lente en su interior) con un zoom digital de 36 aumentos. Las originarias son el modelo Spectra IV de la marca Pelco, aunque progresivamente se están sustituyendo por el modelo DS-2DE72321W-AE de la marca Hikvision.

Además hay otras tres cámaras térmicas. Todas ellas están conectadas al Centro de Mando y Control a través de un sistema de fibra óptica. Y todas permiten ver en tiempo real lo que está ocurriendo y, a la vez, grabar hasta 25 imágenes por segundo. Hay, además, 11 cámaras fijas en las rejas.

Las cámaras domo están instaladas en columnas a nueve metros de altura entre las dos vallas metálicas de la frontera, para permitir mayor visibilidad. Entre una cámara y otra hay una distancia máxima de 408 metros, aunque lo normal es que sean unos 200 metros de media.

El Centro de Mando y Control

Si por cualquier motivo cualquiera de las cámaras pierde la señal, suena una alarma. Éstas envían toda la información al Centro de Mando y Control, situado en las instalaciones de la Comandancia de la Guardia Civil en Melilla, que cuenta con cinco monitores de 42 pulgadas. Desde uno de ellos, los agentes controlan el sistema de detección de intrusos. Los cuatro monitores restantes son para el visionado de las cámaras.

Las tres cámaras que mejor pudieron captar lo ocurrido en aquellas horas de tensión y violencia en el paso fronterizo del Barrio Chino fueron las número 30, 31 y 32, que abarcan una distancia de 652 metros.

Quienes han visto las grabaciones siguen manteniendo que los hechos ocurrieron en la parte marroquí, aunque algún tiro de cámara puede hacer que parezca otra cosa. «Las imágenes, dependiendo desde dónde las grabes, pueden parecer una cosa u otra», señala una fuente de Interior a El Debate.

63656871d9608

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí