Objetivo del PP

El Partido Popular sigue ocupando el primer puesto en los sondeos con intención de voto, tal y como demuestran los últimos estudios demoscópicos con la única excepción, como viene siendo habitual, del CIS de José Félix Tezanos. Unas encuestas que dicen que la formación de Alberto Núñez Feijóo atrae voto de Vox y también se beneficia de la debacle de Ciudadanos, pero no sólo. Porque si hay una llamativa peculiaridad es la del trasvase de voto del PSOE a las filas populares, que detectan prácticamente todos los sondeos.

Hay una parte de electorado fronterizo dispuesto a darle a Núñez Feijóo el beneficio de la duda, un votante moderado que, a juicio de los populares puede decantarse por dejar de apoyar a Pedro Sánchez para hacerlo por el candidato popular. Es por ello que Génova ha hecho sus cuentas, y cree poder consolidar entre un 8 y un 10 por ciento de trasvase, esto es, unas 600.000 papeletas de los más de seis millones de votos socialistas de noviembre de 2019. Pero el objetivo es aún más ambicioso. «Vamos a trabajar por los 800.000», confían en conversación con El Independente fuentes del PP. 

El PP trabaja en coordinación con varios sociólogos para analizar las encuestas

Esa es la previsión que la dirección popular hace junto a varios sociólogos, encargados de analizar las tripas de los sondeos, no tanto la cocina posterior. Así lo hicieron con el penúltimo CIS tal y como publicó este medio y a diferencia del triunfo que Tezanos otorgaba a Sánchez, vendría a confirmar, según la proyección hecha por el PP, los seis puntos de distancia de media con los socialistas del conjunto de los estudios demoscópicos. No obstante, El País reducía este lunes esa ventaja a 2 puntos, 29 a 27, esto es 127 escaños para Feijóo frente a 107 de Sánchez. Un sondeo realizado en mitad de la polémica por la renovación del CGPJ.

Precisamente, otro aspecto del que se felicitan, al menos en los primeros análisis de urgencia, es que en el sondeo de El País el PP gana medio punto más en intención de voto con respecto a octubre a pesar de realizarse en mitad del estrepitoso fracaso para la renovación del Consejo General del Poder Judicial(CGPJ). Hace tiempo ya, en época de Casado, se entendió que este no era un asunto que pasara factura a los populares «y menos ahora si hay que compararlo con la propuesta de suavizar el delito de sedición», arguyen en el primer partido de la oposición. 

Asimismo los populares se aferran al dato de la valoración de Núñez Feijóo. Acostumbrados a tener siempre unos líderes bastante mal parados en los sondeos a la hora de puntuarles, el gallego se salva, al menos, de momento. «Esto es muy importante», subrayan los medios consultados poniendo el acento en los indecisos socialistas. Entienden que si «un indeciso socialista te valora con un 4 o 4,5 de nota -las valoraciones a nuestra clase política, en general, a duras penas superan el aprobado- es un votante que puede venir a nosotros».

Trasvase del PSOE, de Ciudadanos y de Vox

De ahí que la estrategia socialista pase por desacreditar a Feijóo para presentarle como un insolvente y evitar fuga de voto entre el electorado moderado. Pero el presidente del PP también recibe buena valoración del que se declaraba votante de Ciudadanos y de Vox, los dos partidos a los que pretende dar un enorme bocado electoral, uno por desaparición de las siglas y, en otro, por las crisis internas que comienza a padecer. 

Pedro Sánchez superó a Pablo Casado en las elecciones de 10-N en poco más de un millón setecientos mil votos, 6.792.199 frente a 5.047.040 y con más de siete votos de ventaja. Por eso afirman en el PP que resulta «enternecedor que el PSOE presuma de estar sólo a 4,5 puntos del PP cuando tenemos más escaños atribuidos en las encuestas que la suma de los partidos de Gobierno -en alusión a PSOE y Unidas Podemos, aunque no en todos los sondeos- y todo ello después de meterle una inyección a los presupuestos electoralistas de miles de millones».

«Es imposible ganarle una encuesta al CIS», ironizó este lunes el líder del PP durante un coloquio con el jefe de Gobierno de la ciudad autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, dentro de la gira que realiza a Iberoamérica. Es el único, como viene siendo habitual, que da el triunfo sistemáticamente a los socialistas. De hecho, el presidente popular criticó la, a su juicio, «deslegitimación y ocupación de las instituciones» como el CIS o el CNI, y explicó sus sus sociólogos sacan otras conclusiones.

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