Olona tenía «desavenencias»

Era un secreto a voces. Pero no ha sido hasta la inesperada marcha de Macarena Olona, justo después de recoger su acta como diputada del Parlamento andaluz, cuando las confidencias entre los miembros de Vox han empezado a trascender más allá del partido. Fuentes conocedoras de las relaciones entre los primeros espadas de la formación revelan a Vozpópuli que las «desavenencias» entre ella y Buxadé, ambos abogados del Estado, eran cada vez más insostenibles. Según las mismas, la exsecretaria del Grupo Parlamentario Vox tampoco tenía buena sintonía con el secretario general de la formación, Javier Ortega Smith. Prueba de ello, indican, es que ninguno de los dos dirigentes se habría puesto en contacto con la exdiputada tras abandonar el partido alegando motivos de salud ajenos a su voluntad. Ni una llamada en todo el mes. Algo que, por el contrario, sí habrían hecho los demás integrantes de la formación, de acuerdo a las fuentes consultadas.

Tal y como publicó este diario, Olona habría querido acceder a la dirección de Vox para compensar su ‘destierro’ en Andalucía. Ni ella ni diversos integrantes de la tercera fuerza parlamentaria entendían por qué el peso que la alta funcionaria estaba adquiriendo más allá del Congreso de los Diputados no se trasladaba a nivel orgánico. Urgía un puesto de mando. Se alistó en las filas del partido en marzo de 2019, pero su actividad como abogada del Estado era de sobra conocida, sobre todo durante su etapa en País Vasco, por lo que su fichaje por parte de Santiago Abascal e Iván Espinosa de los Monteros se convirtió en uno de los más sonados. 

Se alistó en las filas del partido en marzo de 2019, pero su actividad como abogada del Estado era de sobra conocida, por lo que su fichaje se convirtió en uno de los más sonados

Sus intervenciones parlamentarias pronto comenzaron a llamar la atención de los medios de comunicación y a acaparar titulares. Su popularidad dentro y fuera del partido fue in crescendo. Aceptó salir de las Cortes y despojarse de los cargos y responsabilidades que había ido sumando para presentarse como candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía, pero, a pesar de las fotos de campaña con el traje de faralaes, Olona no estaba del todo flamenca con la tarea encomendada. A medida que fue avanzando la campaña, la teoría sobre la posibilidad de que le hubiesen hecho la cama para sacarla de primera línea cobraba fuerza.

Finalmente, la aspiración de entrar en San Telmo se vio truncada y le esperaban cuatro años como diputada rasa en el parlamento autonómico. Un frenazo en su meteórica carrera política que solo podría ser compensado, según las voces consultadas, volviendo a Madrid o, al menos, estando presente en la toma de decisiones del partido como lo están Buxadé y Ortega Smith. De acuerdo a las mismas, este es el «tándem» en el Olona habría encontrado resistencia para continuar escalando posiciones en Vox. De hecho, comentan, salvo en el cierre de campaña, el trío procuró no coincidir en ningún acto como sí lo hicieron otros dirigentes. «El problema está en los ‘número dos’, en el siguiente nivel a Abascal», sostienen.

Vox se ciñe al comunicado de Olona

Oficialmente, tanto ella como la propia dirección de Vox continúan remitiéndose a los comunicados publicados el pasado 29 de julio en los se vincula el adiós de la alta funcionaria a su estado de salud. Al fin y al cabo, ese es el motivo esgrimido por esta última de manera oficial al propio Abascal y, para la formación, «no cabe la mínima elucubración o interpretación sobre lo que ella dijo«. Por su parte, la abogada alicantina, que este viernes finalizó el tramo del Camino de Santiago que emprendió desde Sarria, evita pronunciarse sobre el «ruido» e insiste en agradecer su trato y labor a su ex ‘jefe’.

Olona no ha cargado las tintas públicamente contra la que fuera su «casa» política. Ni Vox contra ella. Al menos, por ahora. Sin embargo, su reaparición mediática ha dejado desconcertado a más de uno. Primero, por el llamamiento a bombo y platillo para formar un nutrido grupo de peregrinos, ofreciéndose, incluso, a costear los gastos de quien no pudiese permitírselo. Segundo, por la revelación del problema de salud que le habría llevado a dejar el Parlamento de Andalucía: tiroides. 

«Afortunadamente los peores diagnósticos posibles que se valoraban en ese han sido descartados por completo. Comparezco con 11 kilos menos. Es una cuestión relacionada con la tiroides que la tengo hiperactiva. Se ha descontrolado. Con una medicación adecuada se puede domar», aclaró. 

Días antes de acabar la campaña electoral andaluza, la entonces candidata a presidir la Junta de Andalucía aseguró haber padecido desvanecimientos, pérdida de peso y fatiga constante, lo que hizo saltar las alarmas de su entorno. Un mes después de marcharse, Olona especificó el problema y reconoció que estaba «recuperada» y deseando «sudar la camiseta pública».

¿Puertas abiertas para volver?

Su regreso a Vox ya no parece viable por el momento. Y menos con la sobreexposición mediática de los últimos meses que tan poco gusta en parte de la cúpula. Ella misma ha avanzado que su idea es volver a ejercer de abogada del Estado y, tal y como apuntó Vozpópuli, en apenas un mes ya se ha desprendido de las pulseras y de todo el merchandising del partido que vestía su muñeca. Y, a estas alturas de la película, el partido elude pronunciarse sobre si tratará o no de recuperarla.

El mismo Abascal se despidió de Olona a través de las redes sociales asegurando que «en esta casa, que es la suya, siempre tendrá las puertas abiertas«. «Hasta siempre», le dedicó a finales de julio. Un mes después, y ya con la abogada inmersa en el Camino junto a un variopinto séquito, Buxadé sorteó la pregunta.

Consultado expresamente sobre de si la exsecretaria general del Grupo Parlamentario en el Congreso tenía las puertas abiertas para volver, el eurodiputado evitó responder. «He podido escuchar parte de las declaraciones de Macarena. Decirle que me alegro mucho de la identificación de ese problema de salud que ella misma ha explicado. Que siga y disfrute de ese Camino [de Santiago] y que tenga una pronta y completa recuperación. No puedo decir nada más», zanjó.

Iván Espinosa de los Monteros, portavoz de Vox en el Congreso y compañero de escaño de Olona a lo largo de toda la legislatura, no tuvo reparo alguno en responder este sábado a la pregunta sobre el hipotético retorno de la abogada alicantina. «No tengo ninguna duda de que cuando el momento sea el adecuado la volveremos a tener muy cerca si las circunstancias se dan y si ella quiere«, apuntó para después agradecer a la exparlamentaria su «inspirador» trabajo en Las Cortes. Esta última se hizo eco de sus declaraciones y contestó: «Familia». Un término con el que los 52 diputados de Vox definen a su grupo parlamentario.

«¿Siguiente etapa del Camino que continúa? Granada. A quien tanto debo. El Camino no es el final. Es el principio«, ha advertido ella tras poner fin a su aventura gallega. En un mensaje posterior, la alicantina ha avanzado que su camino hacia Santiago fue un reencuentro con los españoles. «El lugar donde quiero estar. Si para ello tengo que recorrer toda España, así será. Nos vemos en la siguiente etapa del Camino que continúa», advirtió.

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