El PP está de vuelta. Solventada su crisis interna, que le hizo retroceder varios puntos en intención de voto, el principal partido de la oposición ha vuelto a liderar las encuestas. El efecto Feijóo puede cifrarse en 3,47 puntos, según el barómetro de encuestas que publica mensualmente El Debate y que recoge los resultados de 14 empresas demoscópicas. Sin incluir el CIS de José Félix Tezanos.

Así las cosas, de la mano de Alberto Núñez Feijóo el PP vuelve a ser el primer partido, con el 26,16 % de los apoyos virtuales; frente al 25,66 % de Pedro Sánchez, que cae 1,3 puntos en la media de sondeos del último mes y baja a la segunda posición. Lastrado, además, por su gestión de la crisis energética y por su incapacidad para embridar la altísima inflación.

En el bloque de centro derecha retroceden Vox y Ciudadanos, una media de 1,48 puntos en el primer caso y de 0,59 en el caso de los naranjas. Ello es señal de que la llegada del gallego a la Presidencia del PP araña votos a Sánchez pero también a Santiago Abascal e Inés Arrimadas.No obstante, Vox sigue muy fuerte, en un 18,31 % de intención de voto, a la espera de ver cómo se le da gestionar en el primer Gobierno de coalición del que ha formado parte, el de Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León. Y de cómo le sienta ese Gobierno, porque los populares están convencidos de que el partido de Abascal sufrirá el desgaste de la ‘política real’, pero no en el corto plazo.

Los bloques

En otro orden de cosas, Sánchez va camino de caer en su propia trampa con esa dicotomía de bloques que estableció el lunes en una entrevista en Antena 3; cuando afirmó que, llegado el momento, los españoles tendrán que elegir entre dos opciones: o un acuerdo suyo con lo que quiera que vaya a formar Yolanda Díaz una vez que emprenda su «proceso de escucha» o un pacto del PP y Vox, al que el presidente del Gobierno se refiere siempre como la «ultraderecha».

Sin embargo, a la vista está que su estrategia del miedo no está funcionando: ni para movilizar a la izquierda ni para que la opinión pública compre su discurso del «cordón democrático» a Vox. Más allá de ese discurso y de las advertencias lanzadas por la portavoz del Ejecutivo sobre lo «vigilante» que estarán con el Gobierno de Castilla y León, en la toma de posesión de Mañueco del martes reinó la normalidad democrática, con la ministra de Educación prometiendo al presidente castellanoleonés «lealtad institucional» y viceversa.

Los números de uno y otro bloque son tozudos. En la media de encuestas que publica El Debate, populares y Vox suman el 44,47 % en intención de voto, mientras que la del PSOE y Podemos se queda en el 36,54 %. La diferencia es de 7,93 puntos en favor del bloque de centro derecha. Por contextualizar, en las elecciones generales de noviembre de 2019 el PSOE y Unidas Podemos sumaron el 40,84 % de los votos, lo que llevó a la «cogobernanza» de Sánchez Pablo Iglesias. Entre el PP y Vox sumaron, por su parte, el 35,91 %. Claro que entonces eran tres compartiendo espacio de centro derecha, después vino el hundimiento de Ciudadanos.

Cuando Sánchez hizo esa afirmación en Espejo Público sabía que era incompleta, puesto que en la ecuación faltan los partidos independentistas vascos y catalanes, sin los cuales nunca podría seguir gobernando. No lo hace con un Gobierno de coalición –el actual– cimentado en el 40,84 % de los votos, menos lo hará, o lo haría, con el 36,54 % que suman actualmente socialistas y morados, según la media de encuestas del último mes.Ésta incluye el sondeo elaborado por Target Point para El Debate, que daba un empate técnico entre Sánchez Feijóo, y también los de Gad3, Nc Report, Sigma Dos, Metroscopia, Gesop, Demoscopia y Servicios, Hamalgama, Sociométrica, Celestel Tel, Dym, Ágora Integral, Imop Insights y 40Db.

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