reforma del delito de malversación

El presidente del Gobierno ha entrado de lleno en la política nacional desde Indonesia. Pedro Sánchez ha evitado confirmar hasta en dos ocasiones si la corrupción será una línea roja para la modificación del delito de malversación. Ha rehuido así las cuestiones en pleno debate en el Gobierno para atender la demanda de ERC.

Así lo ha manifestado Sánchez desde Bali, al término de la cumbre de líderes del G20 que se ha celebrado en la isla indonesia y minutos antes de emprender un viaje de dos días a Corea del Sur, con marcado espíritu económico y al que se sumará la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto.

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«Yo heredé un problemón de convivencia en Cataluña y nadie duda hoy de que la situación en Cataluña es infinitamente mejor que la de 2017″, ha replicado Sánchez. «No deja de ser curioso que no se ha planteado en el Parlamento ni la pertinencia que este debate y ya se están hablando de las enmiendas de los grupos parlamentarios», se ha quejado. «No conocemos ni las enmiendas. Que se sustancia el debate en las Cortes a partir dd la toma en consideración de estas propuestas. Debatir sobre lo abstracto no», ha recalcado.

«Lo importante es esperar a la tramitación parlamentaria y a partir de ahí el compromiso del Gobierno es claro», ha deslizado quien ha asegurado «haber cumplido con su compromiso». «Hay que reivindicar que la política tiene que ayudar a superar problemas. La Constitución tiene elementos para protegerse, el artículo 155. Los delitos cometidos en 2017 continúan tipificados».

Tras la derogación del delito de sedición la semana pasada, se ha abierto ahora la posibilidad de modificar la tipificación de la malversación, revisando a la baja las penas para atender la demanda de ERC, un hecho que incomoda a amplios sectores del PSOE. «El Gobierno se ha manifestado de muchas maneras», ha precisado Sánchez.

«Putin ha tratado de boicotear el G20»

Durante la cumbre de líderes del G20 -España es el único país con estatus de invitado permanente-, Sánchez ha mantenido un encuentro bilateral con el presidente chino Xi Jinping. No así con el estadounidense Joe Bien, con quien ha departido este miércoles antes de la ceremonia en la que todos los mandatarios participantes han plantado un árbol en un manglar de Bali.

En clave internacional, Sánchez ha considerado que el lanzamiento de misiles rusos sobre Ucrania en el último día es «un desprecio de Putin a los organismos multinacionales y el sistema multilateral» que ha terminando «alterando la agenda» y las reuniones previstas para este miércoles. 

«La declaración consensuada tiene un valor a pesar de nuestras innegables diferencias», ha indicado el presidente del Gobierno, que ha acusado a Moscú de intentar boicotear la cumbre del G20. «Una prueba más de la falta de voluntad de Putin de parar esta guerra. Es una violación de los principios más fundamentales», ha manifestado.

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