Varapalo de BBVA

BBVA Research, el servicio de estudios de la entidad financiera, pronostica una recesión en España este mismo año. Espera crecimientos negativos del Producto Interior Bruto (PIB) en el tercer y el cuarto trimestre, lo que se traduce en una recesión técnica. Se suma así a la AIReF, quien apuntaba hace unas semanas a una caída del PIB en el tercer trimestre, frente al crecimiento económico al que apelan desde el Gobierno. En cualquier caso, BBVA también aclara la contracción será moderada y prevén una pronta reanudación del ciclo expansivo. 

El banco ya avanzó en julio que España podía entrar en recesión en el primer trimestre de 2023, pero ahora adelanta esta previsión a la vista del comportamiento de los principales indicadores en este tercer trimestre. Por ejemplo, según sus cálculos, la afiliación a la Seguridad Social en términos brutos se mantendrá constante a pesar de ser un trimestre en el que suele crecer alrededor de medio punto. Por tanto, este comparación negativa con el resultado de años anteriores en la afiliación hace prever a BBVA una contracción del PIB de dos décimas en el tercer trimestre.

Esta debilidad del empleo tiene en cuenta incluso los últimos datos de afiliación media de septiembre avanzados este lunes por el ministro de Seguridad Social, José Luis EscriváTras un julio y agosto perdiendo afiliados, aseguró que se crearán 60.000 empleos en términos desestacionalizados (un proceso, a su vez, que ha generado polémica por el contraste de los datos que manejan otros servicios de estudios) y 40.000 en la serie original.

A esto se suma que gran parte del crecimiento del empleo se ha dado en el sector servicios, con baja productividad o poco valor añadido por cada puesto de trabajo, tal y como explica Miguel Cardoso a Vozpópuli, economista jefe para España en BBVA Research. Eso hace pensar al ‘think tank’ que incluso si se llegara a crear empleo en términos desestacionalizados, el PIB tendría una caída.

Por otro lado, hay otros factores que han lastrado el crecimiento económico este trimestre y han adelantado la primera contracción del PIB, como la caída en el consumo: «Los bienes duraderos, sobre todo los automóviles, no terminan de tirar; y es posible que haya un agotamiento de cierto tipo de gastos, sobre todo el relacionado con el equipamiento del hogar y también el vinculado al sector servicios (turismo, hostelería, etc.)», detalla Cardoso.

De cara ya al cuarto trimestre, el economista jefe para España de BBVA Research avanza que «es muy posible que tengamos también una contracción moderada». «Nos parece que puede ser de estancamiento cuanto menos y en todo caso hablamos de contracciones moderadas porque no vemos los problemas de falta de disponibilidad de gas que en otros países europeos y la situación de familias y empresas es mucho mejor para aguantar lo que se viene», apunta. 

De esta forma, BBVA Research asume que España entrará en recesión técnica este mismo año. «El tema es que es una contracción tan moderada que no se compara con otras recesiones en España como las de las crisis de 2008 o de los 80-principios de los 90. Por el momento creemos que vamos a algo más similar a lo que vimos a principios de los 2000, cuando se observó una moderación del crecimiento y a partir de ahí la reanudación del ciclo expansivo», detalla Cardoso.

Para el primer trimestre de 2023, «todo dependerá de cómo vayamos viendo el escenario de la energía y de la industria». En palabras de Cardoso, hay distintas cosas que pueden hacer que la salida de la crisis sea anterior, como la caída en el precio del petróleo, la seguridad sobre el suministro de gas en Europa, la caída en el coste del transporte y la reducción de los obstáculos en la provisión de bienes intermedios… «Es difícil saber cuándo comenzará todo esto a tener un impacto positivo», sentencia. 

AIReF y Caixabank también anticipan la recesión

BBVA se suma así a una serie de organismos económicos que también prevén una contracción del PIB este mismo trimestre, frente a la tesis del Gobierno de que la economía sigue creciendo. Según las proyecciones automáticas de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), la economía sufrirá un retroceso de tres décimas en el tercer trimestre

Además del mal desempeño del empleo, que en julio registró la primera caída de la serie histórica en un mes tradicionalmente positivo, son varios los indicadores que han contribuido en esta cifra, todos marcados por la elevada inflación. La industria, por ejemplo, ha sufrido una contracción como consecuencia de la caída de los pedidos y el aumento de los costes, obligando a las empresas a ajustar sus plantillas. También el sector servicios ha notado los estragos de la inflación en el consumo.

A su vez, Oriol Aspachs, director de Economía Española de CaixaBank, también trasladaba hace unos días a Vozpópuli que cree que España puede entrar en crecimiento negativo ya en el tercer trimestre por la caída del consumo de los hogares, un indicador que el banco ve que se resiente desde principios de septiembre y que se acompaña de la ralentización que muestra el Índice de Confianza Empresarial en lo relativo a la industria, las ventas minoristas y las ventas de las grandes empresas.

En las próximas semanas arrancará la oleada de revisiones de las previsiones económicas que servicios de estudios e instituciones realizaron antes del verano, y con estos avances no se auguran positivas. Aún así, desde el Ministerio de Economía descartan revisar su cuadro macroeconómico que incluirá en el Proyecto de Presupuestos para 2023 y que la AIReF debe avalar. De momento, el equipo de Nadia Calviño no cede y asegura que se siente cómodo con la última previsión realizada en julio, que sitúa el crecimiento de este año en el 4,3%, igual que la que hizo entonces la AIReF.

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